25 de octubre de 2014 / 03:17 p.m.

México.- El secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, dijo a los integrantes de las fuerzas armadas que no pueden "rebajar sus actos a niveles que son propios de los delincuentes", y advirtió que todo militar que se aparte de la ley y del respeto a los derechos humanos será llevado ante la justicia.

Después de que ocho militares fueron encarcelados, tres de ellos acusados por el homicidio agravado de presuntos delincuentes tras un enfrentamiento en Tlatlaya, Estado de México, el 30 de junio, el general afirmó que no se debe "combatir la ilegalidad con ilegalidad".

Ante el presidente Enrique Peña Nieto manifestó que todas las acciones que realicen los miembros del Ejército deben ser firmes, pero "razonadas, siempre apegadas a la ley, siempre orientadas a preservar los derechos fundamentales".

En la entrega de menciones honoríficas al personal del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, señaló que cualquier acción contraria a estos preceptos empaña a las fuerzas armadas y es motivo para ejercer estrictamente justicia.

"Les enfatizo: es la seguridad y protección de cada ciudadano el eje en el que gravitará nuestro accionar. Por ello, no podemos combatir la ilegalidad con ilegalidad. No podemos ni debemos permitirnos rebajar nuestros actos a niveles que son propios de delincuentes".

"Por ello, ante la excepción, todo militar que se aparte de los preceptos legales y el respeto a los derechos fundamentales de las personas será llevado ante las instancias jurídicas correspondientes", señaló.

Sin embargo, el general Cienfuegos Zepeda garantizó que la Secretaría de la Defensa Nacional velará para que todo militar, que por el ejercicio de sus funciones enfrente una investigación penal, tenga trato digno y juicio justo, agotando toda instancia y prueba para esclarecer la verdad, respetándoles en todo momento las garantías que constitucionalmente corresponden.

El secretario destacó el compromiso del presidente Peña Nieto de lograr un México que garantice el avance de la democracia, la gobernabilidad y la seguridad de la población.

Sin embargo, admitió que todavía falta mucho que hacer para atender esencialmente los factores de riesgo asociados a la criminalidad; para robustecer el tejido social y las condiciones de vida; así como inhibir las causas de la violencia y abatir los delitos que más afectan a la ciudadanía.

Por su parte, el secretario de Marina Armada de México, Vidal Soberón, exhortó a los integrantes de las fuerzas armadas a "negarse a cualquier acto que vulnere el juramento que han hecho a la patria".

Los convocó a actuar siempre con apego a derecho e incuestionable respeto a los derechos humanos, pues es muy grande la confianza que los mexicanos les han conferido.

"Por esa confianza que los mexicanos nos han conferido, los exhorto a mantener en alto su moral, a redoblar esfuerzos y dar lo mejor de sí mismos".

En la ceremonia se reconocieron méritos de ocho corporaciones de la Armada, 13 del Ejército y tres de la Fuerza Aérea.

CLAVES

EFECTO “CUCARACHA”

Habitantes de pueblos de la parte alta de la sierra viajaron a Chilpancingo para denunciar que la vigilancia policiaco-militar en Iguala generó un efecto cucaracha, principalmente en los municipios de San Miguel Totolapan, Apaxtla de Castrejón, Arcelia y Tlacotepec.

Dijeron que la huida de presuntos sicarios de Guerreros Unidos, tras los ataques del 26 de septiembre en Iguala, generó el repunte de la violencia en su zona, pues llegaron a territorios controlados por La familia michoacana y se han generado enfrentamientos en por lo menos 20 comunidades de tres municipios.

Los denunciantes indicaron que tras la llegada de la Gendarmería Nacional, la Policía Federal (PF) y el Ejército los sicarios buscaron refugio en la sierra.

FOTO: Daniel Cruz

IGNACIO ALZAGA