21 de octubre de 2014 / 01:48 p.m.

 

Mazatlán.- Un total de 10 mil 800 toneladas de material tóxico fueron derrama­das en el arroyo Chupaderos, que desemboca en el Río Ba­luarte, al romperse la repre­sa de una mina que contenía dichos químicos, en el municipio de Concordia.

La contingencia obligó a las autoridades locales y federales así como Protección Civil de alertar a la población de las comunidades serranas a no consumir ni utilizar el agua del cauce.

Las auto­ridades ambientales precisaron que la represa de la minera llamada "Dos Señores", la cual opera en Pánuco, Concor­dia, se reventó y ocasionó el derrame de químicos uti­lizados para la separación y limpieza de metales; una masa denominada "jales".

"Se reventó un represo de una planta minera, hemos tenido fuertes llu­vias para este lado que consideramos que es parte del re­blandecimiento del muro de contención, hasta ahorita es lo que podemos decir", declaró José Ángel Molina Rodríguez, director de Pro­tección Civil Municipal a medios locales.

"Es residuo de la mina. Seguimos en la supervisión para la afectación que pue­da tener más adelante. No se metan al arroyo a bañarse y los ganaderos lo eviten, co­mo medida preventiva".

La alerta fue dirigida a los habitantes de las comunidades de Chupaderos, El Magistral, Piedra Blanca y La Guásima.

El derrame ocurrió el pasado viernes a las 07:30 horas, sin embargo, el representante legal de la mi­na lo reportó hasta tres horas después, según especificó la Profepa en un comunicado.

Reconoció además que el derrame fue de aproxima­damente 10 mil 800 tonela­das de jales de la mina Dos Señores.

Más tarde, Pro­tección Civil Muni­cipal informó que los com­ponentes químicos son aerofina 3418, un reac­tivo para la recuperación de plata; aeropromot 404, que se utiliza para la separación del oro; cc500, una espuma para la separación de ambos metales; y aerofina 3416, un reactivo para colectar meta­les, todos altamente tóxicos.

La Profepa construyó por la tarde cuatro re­presos de emergencia para contener el escurrimiento.

En un recorrido realizado en las zonas afectadas se confirmó que los residuos vertidos no eran tóxicos así precisó Profepa, Sermarnat y autoridades locales.

El delegado de Semarnat en Sinaloa, Jorge Abel López Sánchez, encabezó el recorrido, ahí se acordó que el cauce será desviado en las próximas horas como una medida emergente para evitar que el agua siga contaminándose, además permanece la alerta para los pobladores cercanos de no usar agua del río.

El funcionario federal aseguró que la Profepa y la Conagua se encargarán de los estudios químicos para determinar el grado de toxicidad en el agua, y posibles sanciones.

De acuerdo a información del administrador de la mina, Saturnino Montano Ornelas los trabajos de saneamiento del agua tardarán alrededor de cuatro días es el plazo máximo que les otorgaron las autoridades ambientalistas.

FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/CYNTHIA YAREL VALDEZ