2 de octubre de 2014 / 01:25 p.m.

Guerrero.- El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, ofreció una recompensa de un millón de pesos a quien ayude a localizar a los 44 normalistas que desde el fin de semana pasado no aparecen.

Además, dio a conocer que la Procuraduría General de Justicia del estado emitió una orden de presentación contra José Luis Abarca Velásquez, alcalde con licencia de Iguala.

Mientras, Alejandro Sánchez Camacho, secretario general del PRD, advirtió que su partido no será "tapadera de nadie", por lo que ya expulsó a Abarca Velásquez.

En conferencia de prensa en Casa Guerrero, el gobernador Aguirre informó que la búsqueda de los normalistas se extendió a toda la región norte de Guerrero.

Acompañado del procurador estatal, Iñaky Blanco, dijo que instruyó que se gire una orden de presentación al alcalde con licencia, José Luis Abarca, así como del director de la Policía Municipal, Felipe Flores.

Se busca, explicó, que ambos funcionarios se presenten ante las instancias de la procuraduría estatal, ya que se les considera como probables responsables de actos "completamente deleznables".

Advirtió que "de no presentarse... evidentemente que procederemos conforme a derecho para la respectiva detención de ambos ex servidores públicos".

Iñaky Blanco informó: "La procuraduría determinó girar orden de localización y presentación en su contra y se ha solicitado la colaboración de 31 procuradurías de los estados, así como de la PGR y la Procuraduría del DF, a efecto de que se pueda establecer su paradero".

En la Ciudad de México, Sánchez Camacho dio a conocer que procedieron a retirar los derechos de militante a Abarca Velásquez, lo cual formalizarán en el Consejo Nacional del próximo sábado.

Aunque dejó en claro que para la dirección nacional del PRD Abarca ya está expulsado "por salud social, por salud a la investigación y por el derecho que tienen los habitantes de Guerrero a un buen vivir, debe presentarse y dar la cara no solo a sus gobernados en Iguala, sino a toda la población del estado".

Acompañado de los senadores Miguel Barbosa y Dolores Padierna, el dirigente perredista opinó que si bien el gobernador Aguirre debe hacerse cargo de la situación de violencia que padece Guerrero, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto debe garantizar, en la parte de su competencia, la estabilidad social de esa y otras entidades.

El dirigente perredista recordó que hay un mecanismo de coordinación de Mando Único, de modo que la Federación también debe asumir su parte e investigar qué sucedió con los 43 jóvenes que no aparecen.

A su vez, Barbosa dijo que si bien el gobernador debe asumir el ejercicio de las atribuciones que el marco legal le obligan, sin duda que el gobierno federal también tiene que garantizar la estabilidad de Guerrero.

"Si hay violentadores de la ley que se les sancione y ahí tienen que comprometerse todos los niveles de autoridad. Pero sin duda que la estabilidad social, la estabilidad política corre a cargo de manera fundamental del gobernador, de los ayuntamientos, pero también de la autoridad federal", dijo.

FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL