24 de noviembre de 2014 / 01:36 p.m.

 

Chilpancingo.- Padres de desaparecidos de Iguala encontraron 10 fosas clandestinas en los alrededores del municipio, siete con restos óseos y las restantes con ropa que tenía sangre impregnada.

La búsqueda, que forma parte de la segunda jornada de actividades de la Unión de Pueblos y Organizaciones de Guerrero (Upoeg), se realizó con base en una denuncia ciudadana.

Además se hicieron acompañar por representantes de la asociación civil Ciencia Forense Ciudadana, quien en días pasados donó 500 pruebas de ADN para identificar cadáveres en la Universidad de Durham, en el Reino Unido.

Los familiares fueron citados por la fuerza civil ciudadana y la ONG a las 10 de la mañana a las afueras del Palacio Municipal de Iguala, donde les explicaron la ruta y el contenido de la queja ciudadana.

En una caravana conformada por 15 vehículos y poco más de 50 afectados enfilaron rumbo a la Colonia Pueblo Viejo y de ahí a través de un camino de terracería hacía el paraje La Laguna.

De acuerdo con el denunciante, que prefirió omitir su nombre por miedo a represalias, desde hace 10 meses ha cesado la actividad de ejecución y entierro de cadáveres.

"Este sitio era muy usado por los mañosos, acá venían diario a dejar cuerpos a bordo de camionetas, motos, motonetas, y se veía que traían personas", dijo.

Recordó que en días pasados realizó una caminata por la zona y se topó con "un fuerte olor fétido y luego con el cuerpo de una persona"; agregó que en los alrededores había envases vacíos de cerveza, bolsas de botanas y comida.

"Los criminales que vienen a dejar aquí los restos no son de Iguala o de esta zona. Vienen de lejos para que la gente no los identifique; por eso traen hasta su comida para permanecer más tiempo en la terracería", comentó.

Una vez en el sitio, Miguel Jiménez Blanco, integrante de la Upoeg, explicó al los padres el método para hallar fosas, que consiste en clavar una barreta en la tierra y donde esté floja, picar y luego escarbar.

A los pocos minutos se halló la primera fosa en la que se encontró un hueso que identificaron como un fémur por lo largo de sus proporciones. "Ese hueso nos da esperanza a varios de nosotros para encontrar a nuestros familiares", confió Guillermina Sotelo, madre de una persona no localizada.

Minutos más tarde, otro padre de familia localizó lo que determinaron como partes de un cráneo. "Este sitio es el inicio, todo el cerro seguro es un panteón, todo el municipio", mencionó Jorge Popoca, quien tiene a su esposa e hijas desaparecidas. .

En un lapso de 40 minutos y apoyados con seis palas, cuatro machetes, tres picos, una barreta y una sierra eléctrica, encontraron seis fosas, cinco con restos óseos y una con "altas probabilidades", toda vez que en su superficie había ropa con sangre impregnada.

Antes de partir al segundo punto, taparon con ramas y tierra cada boquete y colocaron unos banderines con el número cronológico del hallazgo, la fecha y el sitio.

"Daremos parte a la Procuraduría General de la República para que hagan las pesquisas correspondientes. Tratamos de no contaminar mucho el área para que puedan realizar un trabajo efectivo", afirmó Julia Alonso, representante de Ciencia Forense Ciudadana.

Jiménez Blanco aseguró que pedirán al gobierno federal condiciones para que peritos de la Universidad de Durham se sumen a las labores de identificación y exhumación.

"El gobierno está quedando rebasado con estas acciones. ¿Dónde están los 2 mil efectivos que están buscando? No se ven, mejor nosotros logramos encontrar algo. Ahora hay que ver si quieren venir, y si no, nuestros peritos ingleses lo harán para regresar a las familias a sus seres queridos", mencionó.

Unos metros más adelante del paraje, en el segundo punto, se hallaron cuatro fosas más, una con restos óseos y otras con prendas de vestir, así como una credencial de elector correspondiente a Boni Enrique Antúnez Soto de Teloloapan.

FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/ISRAEL NAVARRO, VÍCTOR HUGO MICHEL Y ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN