NOTIMEX y REUTERS
15 de febrero de 2016 / 07:11 a.m.

Tuxtla Gutiérrez.- El avión en el que viajaba el Papa Francisco llegó a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, minutos antes de las 9 de la mañana de este lunes.

El pontífice descendió las escalinatas del avión y fue recibido por el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello; el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, y el obispo de San Cristóbal de Las Casa, Felipe Arizmendi Esquivel.

Un total de mil niños de primaria cantan emocionados al son de la marimba, mientras un matrimonio tzotzil y otro zoque le entregan un bastón de mando, una corona y un collar de flores.

Tras saludar a los pequeños abordó un helicóptero que lo lleva hacia San Cristóbal de Las Casas, para oficiar una misa.

Fue minutos antes de las 7:00 de la mañana cuando el pontífice salió de la Nunciatura Apostólica y tras 25 minutos de recorrido llegó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México a bordo de un convoy que a diferencia del papamóvil estaba cubierto, esto debido a la salud de Francisco y la rapidez para iniciar el viaje.

Como parte de su tercer día de actividades en México, se espera que el Santo Padre oficie una misa a comunidades indígenas en español, y parte de la ceremonia en tzotzil y tzetzal, dos de las lenguas indígenas que se hablan en Chiapas.

Luego almorzará con ocho representantes de éstas en San Cristóbal de la Casas, una pintoresca ciudad colonial en las montañas del sur del país que fue tomada por los zapatistas al inicio de la rebelión de 1994.

Por la tarde se reunirá con familias chiapanecas en el estadio Víctor Manuel Reyna, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

En Chiapas, la Iglesia Católica ha perdido más adeptos que en otros lugares de México: en dos décadas hasta el 2010 el porcentaje de la población que se reconoce como católica bajó diez puntos a un 58 por ciento, muy por debajo de la media nacional de 83 por ciento.

En contraste, las crecientes corrientes como bautistas, pentecostales, evangélicos y adventistas han ido ganado terreno para convertir al estado en uno de los que ostenta mayor diversidad religiosa porque, según analistas, muchos dejaron de ver a la Iglesia Católica como la más cercana al pueblo.