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13 de febrero de 2016 / 10:44 a.m.

MÉXICO.- Durante su primer mensaje en su visita a México, el papa Francisco ofreció la ayuda de la Iglesia Católica al gobierno de México, mientras que el presidente Enrique Peña Nieto lanzó un discurso en el que señaló que México es guadalupano.

"Le aseguro señor Presidente que en este esfuerzo el gobierno mexicano puede contar con la colaboración de la Iglesia Católica", dijo Jorge Mario Bergoglio desde un templete en el patio de honor de Palacio Nacional.

El líder religioso, quien arribó a México la noche de ayer en un vuelo procedente de Cuba, externo que en su visita a México asiste "como misionero de misericordia y paz", y añadió:

"Pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre la Virgen de Guadalupe y dejarse mirar por ella".

Francisco destacó la riqueza cultural de México y agradeció el recibimiento del pueblo mexicano, además destacó que encontró que la mayor riqueza en México "tiene rostro joven".

Previo a este mensaje, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, ofreció un discurso de bienvenida en el que mostró al pueblo mexicano como católico.

"Es el reencuentro de un pueblo con su fe", dijo el mandatario, y agregó que el pueblo de México "es guadalupano".

Antes de que ambos jefes de Estado se presentaran en el templete sostuvieron una reunión a puerta cerrada en las oficina del Presidente en Palacio Nacional.

Al dejar Palacio Nacional, el papa Francisco se encontró en las inmediaciones del Zócalo con el jefe de gobierno Capitalino, Miguel Ángel Mancera quien le entregó la llave de la Ciudad de México.

De ahí el Sumo Pontífice ingresó a la Catedral de la Ciudad de México.