14 de noviembre de 2014 / 02:37 p.m.

 

Guerrero.- Ayer por la mañana partieron de Tixtla dos caravanas de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa y padres de los 43 desaparecidos; van hacia Chihuahua y Chiapas con la intención de difundir la tragedia que actualmente enfrentan.

La primera estuvo integrada por tres autobuses con 150 alumnos del plantel, solamente seis padres acompañaron al grupo y partieron rumbo a Chihuahua, pasando por Michoacán, Jalisco y Zacatecas. Todavía no tienen claro a quiénes verán ni los espacios en que darán a conocer las causas de su movimiento.

En tanto, a las cuatro de la tarde salió el segundo grupo, ellos irán hasta Chiapas, pasando por Morelos, Tlaxcala y Oaxaca, para que, finalmente, el sábado salga la tercer y última brigada informativa que recorrerá cinco municipios de Guerrero.

Todos se encontrarán en la Ciudad de México el próximo 20 de noviembre para hacer un balance de los resultados obtenidos.

"YO SÉ QUE ESTÁ VIVO"

Blanca Nava no dejaba de mostrar la manta con la fotografía y el nombre de su hijo Jorge Álvarez Nava, uno de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa que la noche del 26 de septiembre desapareció y que desde entonces no lo ha vuelto a ver.

Antes de abordar el autobús para iniciar una caravana al norte del país, la mujer, al más mínimo recuerdo de su hijo de 19 años, no puede contener el llanto. Le gusta tocar la guitarra y cantar canciones de Joan Sebastian y Espinoza Paz, dice con voz temblorosa, misma que endurece cuando habla de los indicios de la PGR sobre el caso.

"Yo sé que está vivo, por eso queremos que nos ayuden para encontrarlos, porque son muchísimos días que han pasado y no encuentran nada.

"Todos los días me pregunto: dónde estará mi hijo, dónde lo tienen, si comerá, todo eso me lo pregunto a cada ratito y a cada momento", exclama.

Su esposo Epifanio Álvarez la acompaña, y entonces, con sus mochilas, maletas y cobijas suben al autobús de la empresa Futura, uno de los tantos y de los mismos que han utilizado durante más de mes y medio de "lucha" en las distintas movilizaciones.

"La gente no está bien enterada cómo debe ser y nosotros vamos a informarle qué estamos viviendo, qué estamos pasando y yo siento que no es un pecado exigir a su hijo.

"Desde aquí le digo a mi hijo, dónde quiera que se encuentre, que lo quiero mucho y que no pararé hasta encontrarlo", asegura.

Antes de abordar, introducen a los autobuses los alimentos y agua que llevarán en su viaje. En algunos casos todavía bajan los artículos de las unidades que tomaron en carreteras y de centros comerciales para meterlos en cajas.

FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/JOSÉ ANTONIO BELMONT, ISRAEL NAVARRO Y ROGELIO AGUSTÍN