29 de marzo de 2014 / 06:44 p.m.

Durango.-Las Moreras y las Alamedas son dos paseos tradicionales de la capital del estado. Su pasado está ligado a la prosperidad de la ciudad y también al escarnio que causaba terror entre los duranguenses.

El historiador y cronista de la ciudad, Javier Guerrero, informó que el nacimiento de estos dos lugares fue concebido por separado, sin embargo, la modernidad los unió.

La historia del paseo de Las Alamedas nace a finales del Siglo XVIII en la época colonial y nace de la necesidad de tener un lugar de esparcimiento.

Según los datos, hacia 1825 el gobernador Santiago Baca Ortiz decide hacer más plantaciones de árboles y construye El Paseo de las Alamedas además de una plazuela y una plaza de toros.

En 1867 se construye la columna de la Independencia en honor de los duranguenses que participaron en la guerra con los franceses y se reconstruye el parque obteniendo el nombre de parque Ortiz de Zárate.

Refirió que en 1898 se hace una nueva adecuación de la plazuela Baca Ortiz, en donde también se encuentran las Moreras, se bardea y se le colocan ocho leones alrededor de la plaza y se coloca el águila republicana en la columna y nace el parque de la ciudad.

Para 1932 se consolida como un paseo tradicional se le coloca muebles de granito, como las bancas, y puentes, a través de los años ha logrado una serie de modernización, hoy tiene bancas de madera e iluminación de led, además de que sus calles se han hecho peatonales.

El historiador indicó que a finales de 1700, la Plazuela Baca Ortiz era conocida como la plaza del Terror, ya que allí se hacían los escarnios públicos de la Santa Inquisición.

Las Moreras

El nombre de Las Moreras es debido a la plantación de árboles de moras, mismo que se hizo a finales del siglo XIX por Librado Castillo del Valle, esto para la producción de gusanos de seda.

Castillo del Valle decide hacer esta plantación en la zona limítrofe del Barrio de Analco que estaba dividió por la Acequia Grande, sin embargo, hacia 1901 cae una tormenta eléctrica y daña a los árboles de mora y se mueren los gusanos de seda.

Según los antecedentes históricos, al perderse la producción de gusanos, este lugar se abandonó y posteriormente fue convertido en un parque público, otros historiadores mencionan que esta plantación se hizo en este sitio que estaba destinado como un espacio de esparcimiento y que al fracasar se convirtió en un paseo.

Para 1932 cuando se construye el parque Guadiana se decide hacerlo un parque público que se unió a las Alamedas en este tiempo se construye la fuente de Quetzalcóatl y en 1977 la biblioteca municipal, lo que hoy es conocido como la casa del árbol.

En este lugar aún se conservan algunos árboles de mora mismos que tienen una antigüedad de 120 a 130 años.

Estos dos paseos son parte de las postales que identifican a la ciudad, además de que lugar tradicional para novios y estudiantes, también sirve de escenario para las fotografías de eventos importantes.

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