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22 de noviembre de 2016 / 11:12 a.m.

MÉXICO.- Desde enero de 2015 en Guerrero, la pugna entre las organizaciones delictivas de Los Rojos y Los Ardillos por el control de Tixtla se recrudeció, lo que se tradujo en el incremento de asesinatos, levantones y desapariciones.

Los Ardillos tienen como principal centro de operaciones Quechultenango, pero desde 2013 le disputan la supremacía a Los Rojos en los municipios de Chilapa de Álvarez, lo que a la fecha ha representado un registro de por lo menos 230 actos criminales, entre asesinatos, secuestros y desapariciones.

En Tixtla la violencia ha prevalecido a pesar de que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias tiene presencia en el barrio de El Fortín, además de comunidades como Atliaca y Zacatzonapan.

Los policías comunitarios se han quedado completamente al margen del conflicto, sus representantes han dicho que se limitarán solo a resguardar sus zonas de influencia.

La región de La Montaña de Guerrero es la meca del cultivo de amapola en México y Chilapa su paso necesario para transportarla, una ubicación que convierte a este municipio en un polvorín.