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3 de abril de 2016 / 10:07 a.m.

México.- El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) considera que no es concluyente el nuevo peritaje sobre el basurero de Cocula, Guerrero, por lo que tampoco reafirma o niega la hipótesis presentada por la PGR en enero de 2015 sobre lo que sucedió a los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Los peritos señalaron en un comunicado que esto se podrá confirmar solo con una prueba a gran escala y dieron a conocer que harán más pruebas las próximas semanas para demuestras científicamente si es posible quemar 43 cuerpos adultos.

La postura fue difundida luego del informe presentado el viernes por Ricardo Damián Torres, en representación del Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego, y Eber Betanzos, subprocurador de Derechos Humanos de la PGR.

El equipo argentino, que trabaja en el caso desde octubre de 2014, indica que los nuevos expertos no especifican cuándo pudo haber ocurrido ese gran fuego, ni si pudieron existir otros fuegos en ese mismo lugar en otros momentos, ni desde qué fecha pudieran estar allí los restos humanos encontrados. Ni siquiera aclaran, añade el comunicado, si los hechos están vinculados a la desaparición de los 43 desaparecidos.

Por tal motivo pidieron al grupo que aporte más datos y explique sus conclusiones. Asimismo, mostraron su disposición a discutir los resultados de los diversos peritajes.

El EAAF recordó que después de más de un año de trabajo de campo no pudieron encontrar evidencias que vincularan el basurero con los 43 estudiantes desaparecidos aunque sí hallaron pruebas de múltiples fuegos anteriores a 2014 y restos calcinados de al menos 19 personas. Sin embargo no pudieron determinar desde cuándo esos restos estaban en el basurero, máxime cuando la fiscalía tiene registradas cerca de 300 desapariciones en esa zona en los últimos años, una región acosada por distintos grupos del crimen organizado.

Los peritos argentinos constaron, además, que algunos de los restos del basurero no eran de los estudiantes porque, por ejemplo, se halló una prótesis dental en una mandíbula y ninguno de los jóvenes llevaba una.

El nuevo peritaje presentado el viernes ha tensado las relaciones de los expertos internacionales y la fiscalía. El grupo de la Comisión Interamericana dio por roto su diálogo con la procuraduría y la acusaron de violar los acuerdos que tenían con ellos porque se dijeron cosas que "no fueron explicadas" al grupo y algunos datos no eran de consenso.

La PGR ha negado las acusaciones y el sábado aseguró en un comunicado que el nuevo estudio "de ninguna manera es unilateral".
Mientras tanto, el abogado de las familias, Vidulfo Rosales, indicó a varios medios locales que las nuevas informaciones creaban más confusión en torno al caso.

Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos siguen reclamando al gobierno que busque a sus hijos con vida o que les aporte pruebas científicas de su muerte, pero hasta ahora sólo se ha podido identificar mediante ADN un hueso calcinado que pertenece a uno de los estudiantes, Alexander Mora.

Un resto de otro estudiante pudo ser identificado, pero mediante una prueba experimental que no es 100 por ciento fiable, coincidieron en afirmar la fiscalía y los peritos argentinos.

Ambos restos se localizaron en una bolsa a la orilla de un río. Según el gobierno esa bolsa contenía restos recogidos del basurero de Cocula. Los argentinos insisten en que no cuentan con evidencias para confirmar tal afirmación.