MILENIO DIGITAL
24 de septiembre de 2017 / 10:32 a.m.

MÉXICO.- La esquina de Escocia y Edimburgo en la colonia Del Valle huele a muerte… al menos así lo olfatea Pánuco, el perro de rescate del Ejército.

“Ya está asustado. Eso le pasa cuando le llega un aroma fétido, a descomposición, a muerte. Este es su tercer ingreso en menos de seis horas y ya marcó el lugar…de ahí se desprende ese olor”, explica su manejador.

Cada minuto vale para los militares, quienes ya rebasaron las 100 horas en labores de rescate en este punto. La última esperanza para ellos, brigadistas, voluntarios, vecinos y víctimas tiene cuatro patas.

El cuarteto militar conformado por Pánuco y Pasta, dos pastores belga malinois, y sus manejadores, han colaborado en las labores de rescate, con la localización de 12 personas: seis con vida en la Portales con vida… el resto, muertos, en la Del Valle.

Ya en los puntos identificados, ingresa primero el manejador, explican, para darle confianza al perro. En este caso Pánuco emite un ladrido y marca el punto.

Tras los ladridos, el perro comienza a sollozar, su entrenador le toca el hocico, la espalda y lo trata de calmar: “Todo está bien, bonito.

Muy buen trabajo, campeón. Ya ahorita nos vamos de aquí”. Al salir explica: “Tiene miedo, cuando llora es porque ya huele a muerto, por eso lo saqué porque se asusta y se altera”.

Ahora es el momento de Pasta, quien debe confirmar la marca de su compañero canino, al hacerlo, expertos del Ejército diseñan la estrategia para rescatar el cuerpo, lo que puede tardar horas o días.

La madrugada del sábado, los binomios caninos de la Brigada de Rescate Aéreo trajeron nueva esperanza al olfatear al menos 12 personas entre los escombros dos edificios que se derrumbaron a menos de 50 metros de distancia.

En otro punto Chichí y Daimond marcaron y confirmaron al menos cuatro personas de entre los escombros de un edificio de seis niveles, mientras que en el segundo detectaron ocho víctimas más en un multifamiliar.


dezr