MILENIO DIGITAL
12 de diciembre de 2016 / 04:11 p.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamó al presidente Enrique Peña Nieto a retirar las fuerzas armadas de las calles cuando la situación de violencia en el país "lo permita" y mediante una ruta "gradual y verificable".

"La seguridad pública es una función que corresponde a y debe estar a cargo de instituciones de carácter civil, y nuestra fuerza armada debe volver (a los cuarteles) cuando las condiciones del país así lo permitan", dijo el presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, durante la entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos.

El titular de la CNDH remarcó que la participación de los soldados en las tareas de seguridad pública debe entenderse como una medida "extraordinaria".

González Pérez
calificó este 2016 como uno de los años "más dramáticos y violentos para México", lo que dificultó el respeto y la protección de los derechos humanos.

"Si la criminalidad es hoy una de los fenómenos más corrosivos de los derechos humanos, las fallas en la seguridad pública potencian ese deterioro hasta niveles más profundos de descomposición social", advirtió ante miembros del gabinete y el propio presidente Enrique Peña Nieto.

Este fin de semana se cumplió una década del inicio de la llamada guerra contra las drogas del ex presidente Felipe Calderón (2006-2012), una decisión muy cuestionada por el elevado número de fallecidos y desaparecidos que arrastra el país.

Peña Nieto prometió un retorno "gradual" de uniformados a los cuarteles en su campaña electoral, pero tras cuatro años en el poder todavía no se ha llevado a cabo.

La semana pasada dijo que las fuerzas armadas están dispuestas a seguir apoyando en las labores de seguridad pública, y hoy habló de "respaldar la actualización" de un marco legal para regular su actuación en labores de seguridad interior.

La semana pasada, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, dijo que los militares "no estudiamos para perseguir delincuentes, nuestra función es otra y se está desnaturalizando".

El Premio Nacional de Derechos Humanos fue entregado hoy de manera póstuma al sociólogo y antropólogo Rodolfo Stavenhagen, conocido defensor de los derechos humanos de los pueblos indígenas y fallecido en noviembre.

Además, dieron una mención honorífica a Sharon Zaga, presidenta del Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México.