19 de enero de 2014 / 02:34 p.m.

México.- Un cura mexicano ha pedido a sus fieles que "dejen el miedo para el diablo", se unan y ayuden a que el Gobierno ponga orden en sus comunidades para expulsar de una vez por todas al cártel de Los Caballeros Templarios, el que domina el estado de Michoacán.

Gregorio López, vicario de Apatzingán, pide a sus fieles que ayuden al Gobierno a luchar contra un cártel de las drogas en Michoacán.

López es un convencido de que la operación lanzada por el Gobierno de Enrique Peña Nieto en Michoacán el pasado 13 de enero no va a funcionar si la gente no coopera y la autoridad empieza a detener a los líderes.

Gregorio López, vicario de Apatzingán, encabezará hoy en el oeste de México un acto donde rezará "el rosario en silencio", y donde pedirá apoyo para las autoridades a cambio de que estas hagan su trabajo y neutralicen de una vez por todas a los criminales.

En entrevista previa al acto de profesión de fe explica que en él pretende "reivindicar la credibilidad de las fuerzas federales", que reforzaron su presencia esta semana en Michoacán y han lanzado una estrategia para devolver la seguridad el estado más conflictivo de México en estos momentos.

López es un convencido de que la operación lanzada por el Gobierno de Enrique Peña Nieto en Michoacán el pasado 13 de enero no va a funcionar si la gente no coopera y la autoridad empieza a detener a los líderes.

"Quiero hacer que la comunidad despierte, crea, confíe. Pero la cuestión es ésta, muy delicada, porque si no (cumplen las autoridades) entran los comunitarios (las autodefensas). Si no dan pruebas fehacientes, entran los comunitarios", señala el sacerdote.

El acto se celebrará esta tarde en la plaza principal de Apatzingán y a él están invitados todos los fieles "con la mejor arma que tenemos, que es el rosario".

"Quiero rosarios, en alto, y en silencio. Vamos a rezar el rosario en silencio, bien formaditos, en hilera, bien ordenados, bien derechos. Quiero una ciudad en fila, bien ordenada. Y al unísono, levantar la mano", explica.

El sacerdote lleva más de dos años trabajando en la Tierra Caliente de Michoacán, una región de México donde en los últimos meses se ha recrudecido la violencia.

Los grupos de autodefensa que han proliferado frente a los criminales se han ganado el respeto de muchos pero a la vez, el recelo del Gobierno federal, que esta semana les pidió que depongan las armas y dejen en sus manos el restablecimiento del orden.

Líderes de estos grupos como Hipólito Mora y Estanislao Beltrán replican que no lo harán sin la certeza previa de que el Gobierno, sea federal, estatal o municipal, está comprometido en la lucha contra los Templarios, un grupo criminal surgido a fines de 2010 como una escisión de "La Familia Michoacana".

Gregorio López cree que un cambio es posible y tiene incluso su propio plan para la pacificación: crear un Consejo Ciudadano Responsable de Impulsar un Sano Tejido del Orden Social (CCRISTOS) integrado por "cien ciudadanos de altísimo nivel de credibilidad".

El consejo se dedicará "a poner en la balanza a cada ciudadano que va a vivir aquí, empezando por el presidente municipal (alcalde). Si es digno de crédito que se quede, y lo defendemos. Pero si no pasa del 51 % (de votos del consejo) tiene que irse", agrega.

Agencias