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19 de abril de 2016 / 12:29 p.m.

Naciones Unidas.- El presidente de México, Enrique Peña Nieto, propuso hoy un “cambio de fondo” para atender el tema de las drogas desde una perspectiva de derechos humanos y salud pública que reforme el enfoque sancionador y evite criminalizar a los consumidores.

En la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre Enervantes (UNGASS) -propuesta por México, Colombia y Guatemala- Peña Nieto reconoció que el esquema prohibicionista, la llamada “guerra contra las drogas” no ha inhibido ni la producción, ni el tráfico ni el consumo.

“Transitemos de la mera prohibición a una efectiva prevención y a una eficaz regulación. Miles de vidas depende de ello”, subrayó.

La perspectiva presidencial fue delineada a través de un decálogo de propuestas presentado ante los delegados presentes en la sesión, dedicada a revisar la actual estrategia internacional contra las drogas y definir mejores soluciones.

Peña Nieto señaló que su propuesta derivó del amplio debate nacional sobre el uso de la mariguana, al que convocó el gobierno de México, con expertos, académicos y representantes de la sociedad civil.

“Como presidente de México, en esta Sesión Especial doy voz a quienes ahí expresaron la necesidad de actualizar el marco normativo, para autorizar el uso de la mariguana con fines médicos y científicos”, dijo en medio de un nutrido aplauso de miembros de la sociedad civil.

Recordó que los participantes de los foros expusieron la importancia de elevar en congruencia con estándares internacionales, la cantidad de mariguana que puede ser considerada para uso personal, con la finalidad de no criminalizar a los consumidores.

“En próximos días, el gobierno de México expondrá las acciones específicas que se tomarán en esta dirección, en apego a los principios de salud pública y Derechos Humanos que hemos propuesto en esta Sesión Especial”, anunció.

Peña Nieto argumentó que “ante las limitaciones del paradigma prohibicionista, se debe atender el tema mundial de las drogas desde la perspectiva de los Derechos Humanos. Sólo así, podremos ofrecer respuestas más integrales, equilibradas y promotoras del desarrollo”.

“Con firmeza, debemos continuar haciendo lo que ha funcionado. Con flexibilidad, debemos cambiar aquello que no ha dado resultados”, señaló ante decenas de representantes mundiales, incluido el presidente de Guatemala, Jimmy Morales.

“Este cambio de fondo, implica modificar el enfoque eminentemente sancionador, para ubicar a las personas, sus derechos y su dignidad -no a las sustancias ni a los procesos judiciales- en el centro de nuestros esfuerzos”, precisó.

En su mensaje, Peña Nieto señaló que México forma parte de las naciones “que han pagado un alto precio, un precio excesivo en términos de tranquilidad, sufrimiento y vidas humanas; vidas de niños, jóvenes, mujeres y adultos”.

“Como pocos, conocemos las limitaciones y las dolorosas implicaciones del paradigma eminentemente prohibicionista”, añadió.
Por ello, señaló que durante su administración se ha buscado atender el fenómeno de las drogas de una forma más integral, con una estrategia que evite generar mayor violencia y en la que prácticamente participan todas las secretarías del gobierno de México.

Destacó que se ha logrado la detención de los principales líderes criminales y se ha acotado la violencia a regiones específicas del país, destruido sembradíos y laboratorios de droga, y reducido la demanda a través de programas preventivos entre niños y jóvenes.

“Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados y los resultados alcanzados, no estaremos totalmente libres de la amenaza criminal, mientras siga existiendo una creciente demanda internacional de estupefacientes”, indicó.

Por ello propuso en primer lugar que la comunidad internacional refrende el principio de responsabilidad común y compartida, mediante una cooperación internacional más intensa y efectiva.

“Ningún país puede, por sí solo, hacer frente a este flagelo (...) se requieren consensos globales o, al menos, hemisféricos, para atender el problema de las drogas con eficacia”, dijo.

Como segundo punto planteó reforzar el frente común ante la delincuencia organizada transnacional, para cerrar espacios a sus operaciones financieras y delitos conexos.

“Hay que intensificar la cooperación entre nuestros gobiernos y ampliar el intercambio de información y acciones conjuntas, para desmantelar las organizaciones delincuenciales”, indicó.

En tercer lugar planteó una mayor coordinación y colaboración entre las propias agencias especializadas del sistema de las Naciones Unidas.

Como cuarto punto sostuvo que las políticas públicas y acciones derivadas de la política internacional sobre las drogas, deben estar alineadas con los esfuerzos en favor del desarrollo sostenible, de la Agenda 2030.

En quinto lugar señaló que se deben atender los daños sociales relacionados con el mercado ilícito de drogas.

“Para aquellas comunidades vulneradas por el crimen organizado, se necesita una prevención integral de la violencia, de la exclusión y del debilitamiento del tejido social”, indicó.

Como sexto punto mencionó que se debe atender el tema mundial de las drogas desde la perspectiva de los Derechos Humanos. “Sólo así, podremos ofrecer respuestas más integrales, equilibradas y promotoras del desarrollo”, apuntó.

Como séptimo punto sostuvo que el consumo de drogas debe atenderse esencialmente, como un problema de salud pública, toda vez que constituye una amenaza para el desarrollo pleno de las personas, especialmente de nuestros niños y jóvenes.

En octavo lugar señaló que los delitos relacionados con las drogas, se deben privilegiar penas proporcionales y alternativas al encarcelamiento, que incorporen también una perspectiva de género.

Como noveno punto propuso sumar esfuerzos internacionales, para prevenir el consumo de drogas, mediante una campaña orientada a niños y jóvenes, a nivel global.

Por último, el presidente mexicano manifestó que debe asegurarse la disponibilidad y un mejor acceso de las sustancias controladas para fines médicos y científicos; evitando al mismo tiempo, su desviación, uso indebido y tráfico.