NOTIMEX
22 de marzo de 2016 / 06:55 p.m.

México.- Diputados de la Comisión de Ganadería se pronunciaron por fortalecer los mecanismos de verificación de cárnicos en la frontera para evitar que entren productos contaminados con enfermedades ya erradicadas en el país.

En reunión de trabajo, el presidente de la Confederación de Porcicultores Mexicanos, José Luis Caram, explicó que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) promovió un acuerdo de inspección en fronteras.

Dicho acuerdo, detalló, se caracteriza por incorporar esquemas de facilitación al comercio para la importación de cárnicos, el cual sustituirá a la NOM-030-ZOO-1995, “Especificaciones y Procedimientos para la Verificación”.

Precisó que la Norma Oficial Mexicana (NOM) debe contener elementos de verificación más efectiva, incluidos residuos microbiológicos como E. Coli, Salmonella, Campylobacter y Lysteria, en beneficio de la salud de los consumidores mexicanos.

Pidió a los legisladores que ante el riesgo que ingresen enfermedades ya erradicadas en México se exhorte a la Secretaría de Economía para mantener excluido al sector porcícola de las negociaciones comerciales del Acuerdo de Complementación Económica con Brasil y se fortalezca el aprovechamiento de tratados ya firmados para incentivar las exportaciones mexicanas.

Alertó que esas enfermedades son encefalitis por el virus Nipah; peste porcina africana; enfermedad de Aujesky; fiebre porcina Clásica; fiebre aftosa, y lengua azul, entre otras.

“Si entra una de estas enfermedades, nos acabamos, no podremos comercializar al exterior ni prosperarán nuestros negocios. Iremos hacia atrás”, advirtió.

La producción anual de carne de cerdo en canal es de 1.3 millones de toneladas, con un valor de 49 mil millones de dólares; la demanda de grano forrajero es de cinco millones de toneladas, equivalente a 25 por ciento de la producción doméstica; genera 450 mil empleos directos y 2.2 millones indirectos.

Además, dijo, por sus propias condiciones de producción, más de 60 por ciento de sus unidades de producción se ubican en zonas de alta y muy alta marginación, que demandan empleo local.

Dio a conocer que para 2016 se concretarán proyectos de expansión, en total 77 mil 650 vientres, que se traduce en 1.7 millones de cabezas de ganado porcino; la producción nacional aumentará 9.1 por ciento (150 mil toneladas), con una inversión de 388 millones de dólares, que generará 14 mil empleos.

Comentó que México exporta 97 mil toneladas de carne de cerdo con un valor de 394 millones de dólares a Japón y Corea, actividad que registra un crecimiento promedio de 6.5 por ciento.

En cambio, aclaró, se importan 723 mil toneladas con un valor de mil 500 millones de dólares, y tienen un crecimiento anual de 20 por ciento, que obedece a los precios tan bajos con que se exporta a México.

Hizo notar que al exterior sustituyeron el equivalente a 400 mil vientres, que significarían 47 por ciento del hato nacional; se dejaron de crear 211 mil empleos directos y más de un millón de indirectos y “con ello consumiríamos más de dos millones de toneladas de grano forrajero y habría una inversión mayor a dos mil millones de dólares”.

El presidente de la Comisión de Ganadería, Oswaldo Guillermo Cházaro Montalvo, consideró que sería un desacierto eliminar la NOM 030 relacionada con la inspección de cárnicos en frontera, así como del proceso de profundización del Acuerdo comercial con Brasil, que plantea riesgos zoosanitarios para la porcicultura.

Llamó a hacer un frente común de legisladores ante esta situación, pues consideró que “sería un error sustituir esa norma”.

Cházaro Montalvo comentó que el tema se abordó en el comité correspondiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación y los diferentes sistemas-producto que tienen presencia ahí.

El legislador del Partido Revolucionario Institucional añadió que el proceso de complementación económica con Brasil plantea desafíos comerciales y riesgos innecesarios, que sería incongruente asumir “en aras de fortalecer un intercambio que, además, hay que revisar si de verdad plantea beneficios para el país”.