MILENIO DIGITAL
7 de abril de 2017 / 10:05 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Personal del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) aseguró y retiró del mercado miles de productos denominados Suerox, marca perteneciente a la empresa Genomma Lab internacional SAB de CV en establecimientos de Ciudad de México, Nuevo León y Veracruz, por ser considerado 'pirata'.

Inspectores comisionados y personal administrativo realizaron este jueves recorridos por diversos locales comerciales y tiendas de autoservicio para colocarle al producto sellos oficiales de aseguramiento, con el objetivo de proteger a los consumidores para que no lo adquieran, puesto que viola los derechos de propiedad industrial.

Esta práctica de Genomma Lab es recurrente, pues anteriormente ha sido demandada por autoridades de México y en el extranjero por diferentes marcas. En 2013, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la sancionó con 2 millones 33 mil pesos por el uso de publicidad engañosa relacionada con el producto Tío Nacho Matizante.

En 2014, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) impuso a Genomma Lab un total de 71 sanciones económicas, que sumaron más de 30 millones de pesos.

Mientras que el 21 de mayo de 2015, la Comisión Nacional Bancaria de Valores (CNBV) impuso una multa de un millón 184 mil pesos por violaciones a la Ley del Mercado de Valores, ya que se comprobaron conductas contrarias a los sanos usos y prácticas del mercado.

La Ley de la Propiedad Industrial (LPI), se contempla la posibilidad de sancionar hasta con 20 mil días de salario mínimo general vigente, a quien ofrezca en venta o ponga en circulación productos iguales o similares a los que se aplica en una marca registrada, a sabiendas de que se usó sin consentimiento de su titular.

De acuerdo con el capítulo de marcas, el artículo 91 establece que “no podrá usarse ni formar parte del nombre comercial, denominación o razón social de ningún establecimiento o persona moral, una marca registrada o una semejante en grado de confusión a otra marca previamente registrada”. En ese contexto, la ley expone que la violación a este precepto dará lugar a la aplicación de sanciones “independientemente que se pueda demandar judicialmente la supresión de la marca registrada o aquella semejante en grado de confusión a la previamente registrada, del nombre comercial, la denominación o razón social correspondiente y el pago de daños y perjuicios”.

Las sanciones que establece el artículo 214 de la Ley de Propiedad Industrial son, en primer lugar, una multa hasta por 20 mil días de salario mínimo general vigente. También establece una multa adicional hasta por el importe de 500 días de salario mínimo general vigente. En tercer lugar se propone la clausura temporal hasta por 90 días o la clausura definitiva, además del arresto administrativo hasta por 36 horas.

El IMPI manifestó su voluntad de velar por el respeto a los derechos de propiedad intelectual, lo que fomenta la inversión en investigación por parte de las empresas de nuestro país para el desarrollo de nuevos y mejores productos.

Anteriormente, el IMPI junto con la Cofepris suspendió actividades de 8 mil 500 páginas digitales por presentar publicidad engañosa.

Ambas instituciones recordaron que hace cinco años los medios de comunicación estaban plagados de información poco verídica y se tomaron acciones, como aumentar 400 por ciento las multas y a la fecha casi se ha eliminado esta problemática.

Sin embargo, las redes y sitios digitales tienen cada vez más publicidad, porque es más rápido y se tiene que actuar de avanzada para reglamentar los anuncios y se entienda que deben cumplir con un contenido ético y de salud.