reportaje por milenio digital
21 de junio de 2016 / 12:31 p.m.

Ciudad de México.- Un grupo de élite de la policía disparó contra los maestros de la CNTE y pobladores en Nochixtlán, Oaxaca, y mató a mi sobrino Yalid Jiménez, aseguró el maestro Santiago Bautista, testigo del enfrentamiento del domingo en la mañana.

El maestro dijo que docentes bloquearon el paso de la carretera hacia Oaxaca a la altura de Nochixtlán desde la mañana del domingo cuando, aproximadamente a las 7:30 horas, policías estatales y federales llegaron a la zona y los atacaron con gas lacrimógeno.

"Bajaron todos del autobús, empezaron a caminar y a unos 70 metros del puente comenzaron a disparar, a lanzar gases lacrimógenos. No emplazaron ni dieron ultimátum, nada. Llegaron muy agresivos", dijo.

Explicó que ante los ataques de la policía, los maestros comenzaron a replegarse a un panteón que está cerca de la carretera y hablaron a sus familiares y otros profesores para pedir ayuda.

"Se fueron juntando poco a poco. De tal forma que media hora después, a las 8:15 más o menos, ya teníamos un número considerable de compañeros y personas del pueblo. Pasando la hora se sumaron más y más, de tal forma que llegamos a ser más de 5 mil personas", dijo.

Explicó que los maestros se fueron replegando del panteón hacia la entrada del pueblo de Nochixtlán mientras pobladores y maestros se unían al bloqueo.

"Como vieron que empezó a juntarse la gente y que nos empezamos a replegar en el puente, empezaron a lanzar ya balas de goma (...) de la barranca para allá estaban los policías y del puente para acá estaba el pueblo, los maestros", dijo.

El maestro Santiago dijo que cuando los policías se sintieron arrinconados, llamaron a más elementos de seguridad, que llegaron tiempo después en cinco patrullas y de las cuales "vimos que iba bajando un grupo de élite, ya con camuflaje como militares".

"Llegaron refuerzos y apareció un helicóptero pasando ya muy bajo. Eso fue entre 10:30 y 11 (de la mañana). Aún así se seguía replegando y este grupo empezó a dispersarse en las orillas, empezó a abrirse (...) iban ocupando los terrenos cercanos a la barranca cuando empezaron a rafaguear, ya más directo", dijo.

El maestro contó que fueron los del grupo de élite quienes comenzaron a dispararles y que su sobrino Yalid Jiménez, de 29 años y conductor de un taxi, fue herido con tres disparos en la pierna, la costilla y un glúteo.

"Estábamos en la carretera y él estaba como a 20 metros, digamos con nosotros. Empezaron las ráfagas y empezaron a gritar y a caer heridos del pie, otros del brazo, del cuello, del estómago, la cadera (...) Ahí fue cuando cayó mi sobrino y otra persona más (...) Corrimos a levantarlo, pero ya estaba desvanecido. Entonces se hizo lo posible por reanimarlo", contó.

- Usted, que estaba cerca de su sobrino, ¿está seguro que fue la policía quién le disparó?

"Sí, estoy seguro. Eran los que estaban al frente. Lo que nos separó a uno y otro bando fue la barranca, el puente, y ellos estaban del otro lado y nosotros de este lado", dijo.

El maestro dijo que otros docentes le ayudaron a cargar a su sobrino hasta el centro de la población, pero que el hospital estaba cerrado y no atendió ninguno de los heridos.

"Nos fuimos a la parroquia y hubo médicos voluntarios ahí, pero no se daban abasto porque había más de 20 heridos en ese momento. Entonces se abrió, se habilitó, un espacio más abajo y ya buscamos una doctora y llegó ahí, pero (mi sobrino) ya no aguantó. Yo le hablo de lo que pasó ahí, unos 20 o 25 minutos (después) murió", contó el maestro.

El maestro dijo que les entregaron el cuerpo de su sobrino alrededor de la 01:00 de la madrugada, que lo velaron varias horas, y que después lo trasladaron a Apasco, pueblo de donde era originario.

Negó que los pobladores o maestros tuvieran armas de fuego en el momento del bloqueo, pues dijo que lo único que sí tenían algunas personas eran palos, piedras y palomazos, cohetes que se usan en la feria.

Santiago Bautista dijo que en una reunión con maestros de la CNTE se informó que un docente que estaba muy grave de nombre Silverio Sosa Chávez, originario de Tlaxiaco, murió en la tarde, con lo que sumarían 11 muertos en el enfrentamiento.

Dijo que con los bloqueos los maestros buscan protestar contra la reforma educativa y para que el gobierno de Oaxaca abra el diálogo y escuche sus peticiones.

"Hay mucha rabia, mucho coraje, mucha impotencia. (Los maestros) están enojados, prácticamente a la espera de otro enfrentamiento, porque hay mucha psicosis, está latente la incursión de esos señores de la policía", contó.