17 de octubre de 2014 / 03:48 p.m.

Guerrero.- En un hecho insólito y ante las movilizaciones que cada vez cobran más fuerza en protesta por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, los trabajadores de nueve presidencias municipales de Guerrero se dieron a la tarea de sacar de sus oficinas todo el equipo de cómputo, de oficina y archivos para protegerlos ante cualquier posible agresión, atentado o vandalismo.

La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) anunció una marcha en Acapulco este viernes en la que participarán maestros, organizaciones sociales y normalistas que exigen la presentación con vida de los desaparecidos; en previsión de cualquier incidente fueron enviados al puerto más de mil 500 efectivos de la Policía antimotines y Fuerza Estatal.

Los primeros municipios que recurrieron a salvaguardar sus archivos y computadoras fueron Taxco de Alarcón, Zihuatanejo, Chilapa, Iguala, Acapulco, Tecpan de Galeana, Coyuca de Benítez, Florencio Villarreal y Cuajinicuilapa, lugares donde desde temprana hora decenas de trabajadores se dieron a la tarea de llenar camiones de mudanzas para transportar el equipo y documentación a lugares seguros.

La decisión de resguardar los archivos fue a consecuencia de que organizaciones sociales y magisteriales, así como familiares y alumnos normalistas de Ayotzinapa anunciaron la toma de las alcaldías de Guerrero, de manera pacífica, acción que realizaron en los municipios de San Luis Acatlán, Apango, Chilpancingo, Huamuxtitlán, Copalillo, Atenango y Tlapa.

La Secretaría General del Gobierno de Guerrero notificó por escrito a los 81 municipios del estado que tomaran sus previsiones y resguardaran sus archivos e instalaciones, ante el riesgo de que fueran tomados 24 ayuntamientos por organizaciones sociales, maestros y normalistas.

Sobre la alcaldía de Chilpancingo, tomada desde el pasado martes por integrantes de la Ceteg, el alcalde de ese municipio, Mario Moreno, invitó a los maestros devolver el inmueble; sin embargo, los inconformes determinaron en asamblea rechazar la petición y mantener el control del edificio.

En Iguala, el palacio municipal quedó literalmente vacío y los propios empleados de gobierno se llevaron a sus casas documentos y equipos de trabajo para evitar la destrucción.

"Esta decisión se tomó en la reunión de seguridad que tenemos todos los días a las nueve de la mañana. Ante la ausencia del alcalde Abarca, quedó a la cabeza el personal de la Policía Federal y ellos tenían conocimiento de que en Chilpancingo venía una marcha numerosa para tomar el ayuntamiento, y a las 10 nos ordenaron abandonarlo y tomar nuestras previsiones", informó Mario Castrejón, síndico procurador de Justicia de Iguala.

Apresurados, hombres y mujeres salieron del lugar con cajas llenas de documentos, archivos, carpetas informativas; como pudieron, cargando o arrastrando, sacaron computadoras, impresoras, fotocopiadoras y equipo electrónico. Ya en la calle, subieron todo a camionetas de redilas o autos particulares: "Llevaremos este equipo a nuestras casas, ahí lo resguardaremos mientras nos dan otras instrucciones", comentó una empleada del lugar quien pidió omitir su nombre.

Sacaron también toda la documentación importante, incluyendo la financiera. "Nos dijeron que querían evitar se repitieran los hechos que ocurrieron en Chilpancingo el lunes pasado, como la quema del palacio de gobierno", precisó el síndico de Iguala.

En tanto, el alcalde de Zihuatanejo, Eric Fernández, dijo que desde el pasado miércoles fueron notificados para tomar precauciones en cada una de las direcciones, "y estamos tomando todas las medidas necesarias".

También en Coyuca de Benítez se pidió a los burócratas resguardar toda la documentación importante, de acuerdo con el presidente municipal, el priista Ramiro Ávila Morales.

Sin embargo, esto no ha impedido que en esa región las actividades se sigan llevando a cabo con normalidad.

"A los trabajadores y directores de área les pedimos resguardar toda la documentación importante ante cualquier eventualidad y si deciden tomarlo de manera simbólica es su decisión", mencionó el alcalde.

En tanto, el alcalde perredista de Florencio Villareal, en la región de la Costa Chica, Ociel García Trujillo, informó que pusieron a salvo toda la documentación importante de esa presidencia y de esta manera evitar incidentes de vandalismo.

FOTO: Milenio 

MILENIO DIGITAL/ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN, JAVIER TRUJILLO Y ÉRIKA FLORES