13 de marzo de 2014 / 03:03 p.m.

Tijuana.- Otro grupo de dreamers intentará cruzar y pedir asilo político en Estados Unidos este jueves luego de que 35 dreamers sin autorización para vivir en ese país lo hicieran el lunes ante inspectores fronterizos en medio de una protesta por el alto número de deportaciones durante el gobierno del presidente Barack Obama y la demora para aprobar una reforma a las leyes de inmigración.

La Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA, por sus siglas en inglés), que organizó la protesta junto con otros grupos que abogan por los derechos de los inmigrantes, informó en un comunicado que el jueves y el domingo 16 de marzo continuarán con su campaña (hash)BringThemHome (Vuelvan a casa) en los puestos de control estadounidenses.

"Estos dreamers y sus padres están empezando el largo y difícil proceso de tratar de reunirse con sus familias", señaló el boletín. "Nadie debe ser obligado a permanecer lejos de sus hijos y nadie debe ser forzado a vivir en un país que apenas recuerda".

El pasado lunes una treintena de dreamers -todos con la historia de una infancia en Estados Unidos y con carpetas en las que llevaban diplomas, constancias de servicios comunitarios y otros documentos de su vida estudiantil en ese país- llegaron hasta la garita fronteriza de Otay para pedir asilo, un acto inspirado en protestas similares que se hicieron en Arizona y Texas por defensores de la promulgación de leyes migratorias menos estrictas.

"Mi madre murió cuando yo tenía siete años, pero antes me dijo que me fuera a Estados Unidos con mis (seis) hermanos. Mi papá se quedó en Guanajuato. Yo crecí en Houston, estudié la preparatoria. Cuando terminé me ofrecían una beca para diseño gráfico, pero como no tenía papeles me la negaron. Dos semanas después de graduarme (el 13 de junio de 2011) me regresé a Guanajuato, pero allá el gobierno no podía ayudarme; además, yo no me sentía en casa y la gente de ahí me lo hacía ver; yo no me hallo aquí (en México), por eso quiero regresar", dijo el lunes Lilian Espinoza, estudiante de diseño gráfico y una de las dreamers que cruzó la frontera para pedir asilo.

Dreamer es una palabra en inglés derivada del Dream Act, un proyecto de ley que contempla permitir que algunos inmigrantes que llegaron a Estados Unidos cuando eran menores puedan permanecer en el país. El proyecto no fue aprobado.

La Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes informó el pasado fin de semana que su pretensión en la serie de actos en Tijuana es impulsar la petición de asilo político de 146 personas, entre ellos dreamers -jóvenes que crecieron y se desarrollaron en Estados Unidos pero por no tener documentos no pueden acceder a becas u otro tipo de ayudas para continuar sus estudios- y repatriados que fueron detenidos en redadas y separados de sus familias después de haber vivido muchos años en ese país sin papeles.

Los que solicitan asilo en Estados Unidos son entrevistados por las autoridades para determinar si sus afirmaciones son creíbles y luego son liberados o se quedan en las instalaciones de inmigración a la espera de una decisión. Para obtener asilo, un juez de inmigración debe determinar si el solicitante sufrió persecución o tiene un temor bien fundado de que lo persiguen por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política.

La Oficina Aduanas y Protección Fronteriza dijo que las normas sobre privacidad les prohíben decir qué sucedió con quienes trataron de entrar al país el lunes.

AP