23 de febrero de 2014 / 03:42 a.m.

Monterrey.- 22 de febrero de 2014. 9:45 de la mañana. Un cable de la agencia de noticias AP informaba que Joaquín "El Chapo" Guzmán había detenido durante la noche del viernes en un hotel en Mazatlán, Sinaloa. Un funcionario estadounidense reveló los datos a cambio de proteger su identidad.

A la una de la tarde, todo era especulación. Ni las autoridades mexicanas ni de Estados Unidos corroboraban el hecho. Decenas de comentarios se hicieron en las redes sociales y en los espacios informativos.

El narcotraficante mexicano más buscado del mundo estaba en boca de todos.

El ex presidente Felipe Calderón se adelantó al hecho. Felicitó al gobierno de Enrique Peña Nieto por la captura, justo antes de que alguna fuente oficial lo hiciera.

A la una cuarenta la captura era un hecho. El presidente de la República Mexicana emitió un mensaje vía twitter para reconocer las labores de la Marina Armada de México.

A la 2:06 la detención era oficial. Autoridades oficiales reafirmaron el hecho que durante cuatro horas se especuló. 

Con informacion de Myrna Salas