31 de julio de 2014 / 12:40 p.m.

Los profesores en México aprovechan apenas 50 por ciento del tiempo en las aulas para actividades de aprendizaje, y a pesar de los esfuerzos por dotar a las escuelas con tecnología, los docentes se aferran a utilizar el pizarrón como su principal material de apoyo en la docencia, lo que aunado a su baja calidad profesional, impide el avance educativo en el país, revela un estudio del Banco Mundial.

La investigación denominada "Profesores excelentes. ¿Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe?", destacó que en promedio, los docentes mexicanos tienen un pobre manejo de los contenidos académicos, además de prácticas ineficaces en el aula, lo que afecta en el aprendizaje de cerca de 26 millones de alumnos de educación básica.

El estudio indicó que el tiempo muerto en las aulas de las escuelas mexicanas representa perder un día de clase a la semana, lo que contribuye al bajo aprendizaje de los alumnos, principalmente en matemáticas. En la prueba del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA) de 2012, la diferencia de 100 puntos entre México y Alemania representa una disparidad de conocimientos de más de dos años completos de enseñanza de esa materia.

La mayor parte del tiempo de instrucción perdido por los maestros en nuestro país se destina a borrar el pizarrón, pasar lista, corregir la tarea o repartir papeles, actividades a las que destinan 39 por ciento del tiempo de la clase. Además de que 9 por ciento del tiempo se desperdicia en actividades ajenas a la clase, como "socializar" en la puerta del salón o simplemente no interactuar con los estudiantes.

"10 por ciento del tiempo total de instrucción dedicado a tareas ajenas equivale a 20 días perdidos en un año escolar de 200. La mitad del tiempo perdido se debe a que los profesores están físicamente ausentes del aula, llegan tarde a las aulas, se van temprano o realizan otras actividades escolares durante la jornada".

El estudio destacó que los maestros se apoyan en el pizarrón una tercera parte del tiempo en el aula y destinan entre 14 y 24 por ciento del tiempo al uso de materiales didácticos, pero solo 2 por ciento de su tiempo a la enseñanza con tecnologías de la información y comunicación, a pesar de que crece el equipamiento de escuelas públicas y particulares con proyectores, pizarrones digitales, computadoras portátiles y tabletas electrónicas.

"Solo utilizan los elementos de tecnología de la información y las comunicaciones disponibles en las aulas 2 por ciento del tiempo", destacó el informe.

Además, el análisis indicó que los profesores tienen serias dificultades para mantener la atención y participación de los alumnos en el aprendizaje, pues en promedio una quinta parte de los estudiantes se encuentran "desconectados", lo que regularmente altera la atención de los demás.

El documento resaltó que si bien el contexto familiar del alumno, como la educación de sus padres, la situación socioeconómica y condiciones dentro del hogar, son el principal factor de los resultados del aprendizaje, las observaciones realizadas al magisterio evidencian que "una vez que los niños ingresan a la escuela, ningún otro actor es tan importante como la calidad de los profesores".

El Banco Mundial recomienda a México que para formar cuerpos docentes de alta calidad reclute, desarrolle y motive a mejores docentes. No obstante, reconoce que el desafío más serio a la hora de elevar la calidad de los profesores no es fiscal ni técnico, sino político, ya que el sindicato constituye un actor de peso en ese rubro.

Las carencias

-De las 207 mil 685 escuelas registradas en el censo educativo, un total de 14 mil 444 no tienen pizarrón en todas sus aulas.

-La Secretaría de Educación Pública entregará el próximo ciclo escolar 709 mil tabletas a alumnos de quinto de primaria en escuelas públicas de Colima, Estado de México, Sonora, Tabasco y el DF. Mientras que las aulas serán dotadas de proyectores.

-El estudio del Banco Mundial se realizó con la información de más de 15 mil maestros de siete países de América Latina y el Caribe, representa el análisis más grande en la historia.

FOTO: Especial

FANNY MIRANDA / MILENIO DIGITAL