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18 de febrero de 2016 / 01:14 p.m.

El Vaticano.- Tras su visita pastoral en México, el Papa Francisco dijo que era imposible reunirse con los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa por las luchas internas que mantienen entre ellos.

A bordo del avión que lo llevaba de regreso a Roma, el pontífice explicó que era imposible agendar el encuentro porque que hubo muchas peticiones de grupos contrapuestos, por eso prefirió verlos a todos en la misa de Ciudad Juárez, o en la que ellos quisieran.

"Hubo algún intento de personas de recibir y había muchos grupos, incluso contrapuestos entre ellos, con luchas internas, entonces yo preferí decir que en la misa los iba a ver todos, en la misa de Juárez, o si preferían en alguna otra, pero que habría esa disponibilidad", dijo el Papa.

"Era prácticamente imposible recibir a todos esos grupos, que por otro lado también estaban enfrentados entre ellos, es una situación que es difícil de comprender para mí que soy extranjero, ¿verdad? Pero creo que es una sociedad mexicana que es víctima de todo esto".

El Santo Padre consideró en los mensajes que llevó al pueblo mexicano habló de las víctimas por bandas del narcotráfico.

"En mis mensajes hice continua referencia a los asesinatos, a las muertes a la vida cobrada por todas estas bandas del narcotráfico y traficantes de personas, o sea que de ese problema hablé, de las llagas que está sufriendo México", porque "creo que este pueblo no se merece un dolor como éste", dijo Francisco.

Otro de los temas que estuvo ausente en los discursos del Papa Francisco y que era esperado que hiciera referencia en Michoacán, tierra de los Legionarios de Cristo, fue sobre la pederastia, pero en el vuelo advirtió que si un obispo cambia de parroquia a un sacerdote acusado de abusos sexuales contra menores "es un inconsciente", y "lo mejor que puede hacer es presentar la renuncia".

Anunció la inminente designación de un secretario especial para atender los casos de pederastia.

“Estamos trabajando bastante con los cardenales consejeros. Después de escuchar decidí nombrar un tercer secretario adjunto en la (Congregación) para la Doctrina de la Fe que se encargue solo de estos casos porque la Congregación no se da abasto con todos los que tiene”, dijo sin ofrecer mayores detalles.

También habló del caso del fallecido Marcial Maciel Degollado, fundador de la congregación de los Legionarios de Cristo.

Recordó que siendo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Ratzinger tuvo en sus manos los documentos sobre el caso de Maciel, hizo las investigaciones, llegó a obtener resultados, pero “no pudo ir más allá en la ejecución”.