MILENIO DIGITAL
14 de septiembre de 2016 / 11:08 a.m.

VERACRUZ.- Luego de que la Suprema Corte de Justicia decidiera no pronunciarse sobre su caso, Patricia Méndez, joven criminalizada por abortar, afirmó que está a la espera de la decisión que emita un juez en Veracruz.

En entrevista con Azucena Uresti, la joven narró que a los 19 años sufrió un aborto, luego de que tres meses antes un médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le recetara medicamentos para la gastritis.

En marzo de 2015, según Méndez, acudió nuevamente a la institución por dolores estomacales, y le notificaron que estaba embarazada, “ahí comenzó mi pesadilla”.

“Llegué al IMSS a las 09:00 horasy hasta las 14 horas me pasaron a revisión y ahí todos me empiezan a criminalizar y a decirme que dónde había comprado las pastillas (para abortar), que cómo era posible que hubiera matado a mi propio hijo y que eso era un delito muy grave que tenía que pagar”, narró.

Además de expulsar el feto rodeada de un agente del ministerio público y de personal médico, le administraron anestesia hasta más tarde: “Me desperté y me hicieron firmar un documento; llegó la enfermera con un feto enrollado y me dijo que lo besara y le pidiera perdón, que lo menos que podría hacer era darle una sepultura cristiana”.

Tras ello, contó, se sometió a diversas pruebas a petición de las autoridades, y aunque reconoció que la ley de Veracruz, la cual condena a la mujer que aborta a ser reeducada- no se ha aplicado, acusó que el trato que recibió la marcó psicológicamente e interrumpió sus estudios y su vida.

“Pido que se haga justicia, porque no podemos vivir así; que el IMSS asuma su responsabilidad y que el aborto ya no sea un delito”, señaló.