12 de abril de 2014 / 03:44 p.m.

Tamaulipas.- Ramiro Hernández Llanas cumplió su última voluntad y regresó a su casa en Nuevo Laredo, lugar donde quizás nunca debió salir, luego que fue ejecutado el pasado 9 de abril en Livingston, Texas.

La tarde de este viernes 11 de abril, en la colonia las Alazanas, los vecinos, amigos y familiares ayudaban en el aseo y arreglo de las calles con globos de color blanco, para darle la bienvenida a Ramiro, "Ramirin" como le llamaban algunos vecinos.

Mientras que en el puente internacional números dos "Juárez-Lincoln" en punto de las 7:15 de la tarde cruzaba una camioneta tipo suburban color gris con placas de Texas, en ella viajaban el chofer un acompañante y el cuerpo de Ramiro Hernández Llanas.

Justo al cruzar el puente el personal de la oficina de Enlace de Relaciones Exteriores en Nuevo Laredo, ya los esperaban para agradecer a las autoridades consulares y recibir el cuerpo de Hernández Llanas.

Seguido de los trámites Aduanales el convoy de camionetas se dirigía a su casa el lugar donde vivió toda su infancia.

A las 7:43 de la tarde a lo lejos se miraba la camioneta gris y una de las sobrinas de Ramiro, gritó ¡Ahí viene! y todas las personas comenzaron a caminar hacia la camioneta.

Una vez que se acercó la camioneta le dieron la bienvenida con música de mariachi, "es Ramirin" se escuchaba entre la gente, con llantos y tristeza.

Hernández Llanas ya había llegado después de más de 15 años a su casa donde jugaba con sus hermanos a las escondidas, porque su mamá Martha Llanas Zamora, le quería pegar porque se portaba mal.

Mientras el llanto continuaba entre los familiares y la música de mariachi se escuchaba fuerte, los hermanos de Ramiro ayudaban a bajar el ataúd gris, Ramiro, ya estaba en casa. Nacy Hernández Llanas, entre llanto cantaba junto con el mariachi la canción de "México lindo y querido" ese México que lo vio nacer, crecer y que hoy lo recibe nuevamente con los brazos abiertos como se recibe a un paisano.

El cuerpo de Ramiro, era introducido a una de las habitaciones de la casa, donde decenas de personas entraron para darle la bienvenida, luego de unos minutos donde la familia permaneció en la habitación donde se velará el cuerpo.

Ramiro Hernández Llanas que tenía 44 años de edad, quien fuera sentenciado a la inyección letal el pasado 9 de abril, ya está en casa en su Nuevo Laredo y será sepultado el próximo domingo 13 de abril, la hora aún no se confirma.

Ricardo Hernández