3 de febrero de 2014 / 04:25 p.m.

México.- La problemática de acceso al agua requiere incorporar un enfoque de género para lograr una solución integral, opinó Brenda Rodríguez, integrante de la asociación civil "Mujer y Medio Ambiente".

En entrevista con Notimex adelantó que este año publicarán los resultados de "Las Políticas del Agua en la Ciudad de México con Perspectiva de Género", trabajo que realizaron con el Programa Universitario de Medio Ambiente (PUMA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Explicó que es resultado de dos años de labor en la delegación Iztapalapa, donde entablaron contacto con 300 mujeres a través de talleres participativos, además de diagnósticos, recorridos en campo y entrevistas con servidores públicos en cinco de las 10 coordinaciones territoriales de la demarcación.

Entre los resultados que obtuvieron, destacó que en lugares donde hay marginación, hay pobreza y desigualdad, los problemas del agua tienen un impacto mayor, por lo que la forma del modelo de gestión del agua reproduce y remarca estos desequilibrios sociales.

"No es que no haya agua, lo que pasa es que la fórmula en la que está distribuida es desigual e inequitativa", indicó.

Brenda Rodríguez expuso que entre los objetivos del proyecto está darle un enfoque de género a la problemática del agua, ya que en la sociedad existen códigos que diferencian la forma en que se relacionan tanto hombres como mujeres con los recursos naturales.

"En particular con el agua, responden a una cultura donde a las mujeres se les asigna más el papel de ser las que proveen el agua en sus hogares, en zonas rurales y urbanas", detalló.

"Las mujeres destinan en algunos casos en Iztapalapa más de 30 horas a la semana al trabajo doméstico y todo lo que tiene que ver con el agua. Encontramos que eso es un subsidio que las mujeres están haciendo para que la familia tenga agua, pero también están absorbiendo responsabilidades que le tocarían al Estado".

De acuerdo con la integrante de "Mujer y Medio Ambiente" el tiempo que el sector femenino invierte en la problemática del agua, le deja poca oportunidad tanto para descansar, como para realizar otro tipo de labor para allegarse de recursos económicos adicionales.

"Al dedicar tanto tiempo a estas actividades, difícilmente a las mujeres les sobra para descansar o ejercer otro derecho como la educación o acceder a la participación política", indicó.

Explicó que algunas veces el tandeo del agua llega de madrugada, y al asumir la responsabilidad del recurso, implica que no puedan dormir profundamente pues deben esperar la dotación, lo que genera un estrés emocional que pocas veces se toma en cuenta.

En este sentido apuntó que el modelo de gestión del agua en esta demarcación por un lado es no sustentable, lo que ocasiona problemas ambientales, además de ser una problemática multifactorial a las que se les deben aplicar respuestas tecnológicas, ambientales, sustentables y sociales que respondan a la lógica de las colonias o unidades habitacionales.

"El problema es gigante, monumental, pero lo que nosotras estamos planteando desde esta mirada, es que hay acciones de política pública que las delegaciones sí podrían llevar a cabo", dijo.

Ejemplificó que en el caso de la operación de las pipas suministradoras de agua puede ser llevada a cabo por mujeres, ya que "al vivir tan de cerca la problemática", existe mayor probabilidad de que la sensibilidad pueda contribuir a evitar la corrupción o que se fomente un reparto inequitativo.

Entre otras propuestas del proyecto, próximo a publicarse, destacó la implementación de programas de capacitación y sensibilización sobre género y agua a los servidores públicos, ya que en la medida que por un lado existe un grupo de la sociedad que está demandando el servicio y por el otro funcionarios que saben del tema, es más fácil tender puentes de articulación.

"Sería muy bueno que existiera un programa intergubernamental, interinstitucional que incluyera un programa de género y agua, con personal que pueda dar seguimiento y capacidad de transversalidad al enfoque de género en las políticas tanto hídricas, de medio ambiente y género", manifestó.

Brenda Rodríguez señaló además que en algunas coordinaciones territoriales de Iztapalapa la calidad del agua es "patética", por lo que un programa útil sería la instalación de filtros en colonias o unidades habitacionales.

Con una experiencia de ocho años en el tema del agua y género a nivel nacional y en el Distrito Federal, "Mujer y Medio Ambiente", eligió Iztapalapa para realizar el estudio por contener en un sólo sitio la mayoría de las problemáticas relacionadas con el agua, que derivará en propuestas de solución específicas y que pueden replicarse en cualquier parte del país.

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