MILENIO DIGITAL
30 de julio de 2015 / 09:30 a.m.

México.- A pesar de que la Procuraduría General de la República lo llevó a la cárcel con testimonios falsos y lo mantuvo internado casi cinco años en el penal federal de "El Rincón", en Tepic, Nayarit, acusado de tener relación con el crimen organizado, Noé Ramírez Mandujano perdonó al Estado mexicano.

Ahora es asesor externo de la dependencia federal que en el sexenio pasado casi acabó con él, donde percibe un sueldo.

De acuerdo con registros federales, Mandujano regresó a la institución, que hoy encabeza Arely Gómez, en mayo del presente año. Así lo indica su declaración patrimonial.

A diferencia de otros servidores públicos, el ex titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo, hoy Seido) decidió dar a conocer el dinero que tiene ahorrado, así como sus propiedades.

En la PGR, Mandujano se dedica a realizar análisis técnicos de temas y expedientes, particularmente de casos relacionados con la materia que alguna vez tuvo que atacar de manera directa y de la que después fue víctima: la delincuencia organizada.

El 8 de mayo de 2013, a unos días de haber recuperado su libertad, Ramírez Mandujano dijo que estudiaba demandar al Estado mexicano por la invención de cargos que hizo en su contra la administración de Marisela Morales al frente de la PGR.

También reconoció que sería difícil regresar al servicio público, porque las acusaciones que le fincó la administración panista, al ligarlo con la delincuencia organizada, le obstruían ese camino.