MILENIO DIGITAL
13 de marzo de 2017 / 10:17 a.m.

MÉXICO.- Después de 58 años sin cambios de fondo, a partir de hoy México estrena un nuevo modelo educativo desde preescolar hasta bachillerato, el cual reduce contenidos, privilegia la comprensión del lenguaje y de las matemáticas por encima de la memorización e incluye clases de inglés y de habilidades socioemocionales de manera obligatoria.

Producto de la reforma educativa, este esquema renueva el modelo instaurado en 1959 por el entonces titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Jaime Torres Bodet, en el sexenio de Adolfo López Mateos, denominado Plan de Once Años para la Extensión y el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria, y cuyas bases se mantienen hasta nuestros días, pese a modificaciones posteriores no sustanciales.

Además, revive la obligatoriedad de la enseñanza del inglés en las escuelas públicas, pues aunque desde la década de 1920 era una asignatura forzosa en México, nunca se cumplió de manera regular.

Este método de enseñanza se estrenará en el ciclo escolar que inicia en agosto de 2018, con nuevos libros de texto que serán elaborados a partir del próximo mes de abril por diferentes grupos de expertos, detalló Javier Treviño, subsecretario de Educación Básica de la SEP.

Los primeros resultados del nuevo modelo se darán en 10 años, estimó el subsecretario, quien aseguró que se trata de una política con visión de largo plazo, que necesita constancia para consolidarse.

El nuevo modelo educativo y su ruta de implementación serán presentados hoy por Aurelio Nuño, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y por el presidente Enrique Peña Nieto.

Con este modelo, añadió Treviño, se otorga autonomía de gestión y curricular a las escuelas públicas desde el nivel básico hasta medio superior y fomenta la participación de los padres de familia en la decisión de un porcentaje de las asignaturas que se impartirán a sus hijos.

También, por primera vez articula de manera coherente los contenidos educativos de la secundaria con los de bachillerato, con lo que se establece un marco curricular común para la educación media superior, el cual no existía.

Los programas y planes de estudio que se deriven, modificarán la manera en que actualmente aprenden unos 32 millones de niños y jóvenes en México, de los cuales 26 millones estudian primaria o secundaria y seis millones, el bachillerato.

A partir de abril y durante un año, la SEP iniciará un programa de capacitación de maestros para que conozcan el nuevo modelo educativo, los nuevos planes y programas, y se empiecen a familiarizar con los materiales y la autonomía curricular de las escuelas.

Al mismo tiempo, los profesores tendrán que ser capacitados para impartir clases de inglés, para lo cual se destinará un presupuesto específico, y a mediano plazo, se deberá modificar su formación desde las normales para que las generaciones futuras estén listas para enseñar el idioma extranjero, pues actualmente, en las más de 450 normales del país, menos de mil personas enseñan inglés a los futuros docentes.