MILENIO DIGITAL
16 de junio de 2017 / 09:48 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Familiares de José Octavio Sánchez Razo, señalado por las autoridades del Estado de México como sospechoso del asesinato de Valeria, pusieron en duda la versión de que se suicidó en su celda del penal Neza-Bordo.

Su cuñado Javier dijo que el chofer de la combi en la fue hallado el cadáver de la menor les comentó a él y a otras personas cercanas que tenía mucho miedo, porque constantemente era amenazado por los internos.

En entrevista en la agencia del Ministerio Público donde fue llevado el cadáver del presunto violador y homicida, acusó que las autoridades lo llevaron a prisión sólo para que lo mataran.

Señaló que Sánchez Razo no merecía perdón por lo que presuntamente hizo, aunque sí tenía derecho de que se le juzgara como a cualquier otra persona.

“No creo que haya optado tan cobardemente en matarse así, pues había tenido comunicación con nosotros, nos dijo que se sentía mal, que necesitaba que lo viéramos, estábamos esperando el día sábado para irlo a ver.

“Nos sentimos con indignación y más que nada por la situación que pasó, cómo lo metieron y que digan que se ahorcó con una piola (cuerda). Una piola no la pueden tener dentro de la cárcel, si uno entra aquí a la delegación le quitan las agujetas, el cinturón y en un lugar de máxima seguridad pues igual, también (…) nos dijo que tenía miedo, sólo que tenía miedo”, comentó.

El chofer les comentó que los internos lo golpearon.


pjt