12 de febrero de 2015 / 01:22 p.m.

Taiwán.- Seis reos armados que tomaron como rehenes a varios guardias en un fallido intento de escapar de una prisión en el sur de Taiwán se suicidaron el jueves y todos los rehenes resultaron ilesos, informó un alto mando judicial.

El Ministro de Justicia dijo que las autoridades rechazaron las exigencias de los reclusos de una salida segura de prisión durante el impase que duró horas luego de que los reos lograron hacerse de armas. Antes de la madrugada, los reclusos habían liberado a todos los rehenes excepto al director de la prisión. Luego se dispararon a sí mismos y el alcaide pudo salir, comentó en entrevista televisiva Chen Ming-tang, sub ministro de justicia.

El ministro no ofreció video o cualquier otra evidencia de los suicidios reportados, pero las autoridades planeaban una conferencia de prensa para más tarde.

Chen dijo en entrevista que "no hubo operativo policial". Señaló que cuatro de los reclusos se dispararon primero y los dos restantes les dispararon después para asegurarse de que estuvieran muertos, antes de suicidarse.

El incidente comenzó cuando los reos, sentenciados a largas sentencias por robo, homicidio y crímenes de drogas, tomaron cuatro rifles, seis pistolas y más de 200 balas de la armería de la prisión, comentó el ministro.

El líder, Cheng Li-te, pertenecía al reconocido grupo del crimen organizado Bamboo Union y cumplía una sentencia de 28 años y medio por homicidio, señaló el ministro. Los otros cinco cumplían condenas de entre 25 años y cadena perpetua.

Demandaron una salida segura de prisión mientras mantenían cautivos al alcaide Chen Shih-chih y al jefe de guardias Wang Shih-tsang, luego de que ambos se ofrecieron como rehenes a cambio de los primeros secuestrados.

No se habían reportado lesionados antes de los supuestos suicidios en una negociación que duró más de seis horas, comentó el ministro.

Testigos entrevistados por una estación de noticias por cable, TVBS, señalaron que se escucharon disparos. Otros reportes indican que los disparos fueron al aire.

Poco tiempo después de que se tomaran los rehenes, la policía armada rodeaba la prisión en la ciudad portuaria de Kaohsiung. Las autoridades también contactaron a familiares de los reclusos para ayudar a la liberación de los rehenes.

El ministro comentó que rechazó las demandas de que se retirara a la fuerza policial y se brindaran dos vehículos para que escaparan los reclusos a cambio de la seguridad de las personas cautivas.

FOTO Y TEXTO: AP