MILENIO DIGITAL 
10 de octubre de 2017 / 08:08 a.m.

REYNOSA.- Dicen que en Reynosa, Tamaulipas, todos tienen una historia de sangre, violencia o injusticia que contar. Desde que llegas los propios taxistas te advierten, o te pretenden intimidar:

“Seguro les va a tocar una balacera, son muy comunes. Lo mejor que pueden hacer es irse, o les toca”.

Cuentan los reynosenses que el crimen organizado no distingue a sus víctimas; lo mismo le marca un alto a un sacerdote y le arrebata su camioneta, que ingresa a un domicilio con lujo de violencia y a punta de balas obliga a una familia a irse de su hogar, por no pagar “derechos de protección”.

Esas historias de inseguridad coinciden con las cifras del Secretariado Nacional de Seguridad Pública (SNSP), que ubican a la ciudad en el lugar 24 entre todos los municipios del país (2 mil 400), con 79 asesinatos dolosos en los primeros siete meses del año. Eso coincide con lo que ocurre en el estado. Tamaulipas ocupa el lugar 15 de homicidios en todo el país, y puntea el ranking de personas desaparecidas con 5 mil 943.

El gobierno local ha decidido intentar el rescate de esta ciudad, a través del programa Unidos por Reynosa, que busca generar un efecto dominó en el estado, y así romper los círculos viciosos de la delincuencia organizada y pacificar sus principales ciudades. Con una inversión de 134 millones 660 mil pesos, la administración de Francisco Cabeza de Vaca pretende hacer frente al crimen organizado y recomponer el tejido social. 

El jefe de la oficina del gobernador, Víctor Sáenz, detalla que el programa estará dividido en dos polígonos, cada uno con necesidades y operaciones diferentes. El primero abarca 27 colonias del sur del municipio en las que existe alta incidencia delictiva y venta de droga. El segundo comprende 26 colonias donde se registra la mayor parte de robos, venta de estupefacientes y tráfico de personas.

El vicealmirante Luis Felipe López, secretario de Seguridad Pública estatal, lo explica así: “En el polígono uno es donde se hacen las personas que van a delinquir, y el polígono dos es uno de los principales puntos donde han escogido cometer sus delitos”.

Uno de los problemas es la educación en esas zonas, en ambas áreas existen 75 colegios de nivel básico, pero solo un bachillerato y una institución de estudios superiores. Por ello es urgente, afirma Sáenz, invertir recursos para la construcción de escuelas, espacios deportivos y centros culturales: darle a los jóvenes alternativas y evitar que caigan en las manos del crimen mediante el halconeo.


mmr