MILENIO DIGITAL
9 de abril de 2017 / 06:52 a.m.

MÉXICO.- De 2012 a 2016 se registraron entre 150 mil y 160 mil ataques informáticos, informó Carlos Ayala, suboficial de la División Científica de la Policía Federal.

En una reunión de trabajo con integrantes de la Comisión Especial de Tecnologías de la Información y Comunicación de la Cámara de Diputados, el funcionario precisó que la mayoría de los ilícitos de este tipo son infección de equipos de cómputo por código malicioso y ataques a centros de datos de instituciones.

Señaló entre otras amenazas al llamado phishing, por el que se efectúa el robo de datos personales e identidad, con el objetivo de causar un daño no solo al individuo sino a las instituciones.

Asimismo, dijo, está el acceso no autorizado a los sistemas y el uso de la “fuerza bruta” que requiere un mayor equipamiento de cómputo y conocimiento técnico.

En marzo de este año, la Unidad de Ciberseguridad de la División Científica de la Policía Federal reportó de diciembre de 2012 a 2017 poco más de 7 mil 800 solicitudes ministeriales, 46 mil reportes ciudadanos por afectaciones y más de 165 mil incidentes de seguridad e informática.

El suboficial Ayala destacó la colaboración nacional e internacional para atender e investigar los delitos cibernéticos, y dijo que se tienen aproximadamente 4 mil 300 colaboraciones de ciberseguridad con otros países, siendo el primero EU “debido a que es uno de los objetivos primarios de ataques y también donde surgen los grupos agresores o las amenazas”.

LOS DELITOS

El phishing es un término informático que significa suplantación de identidad, delito por el cual la Procuraduría General de la República reporta pérdidas anuales por 120 millones de pesos.

Mientras que el malware o código malicioso es un programa infectado que se instala en una computadora sin consentimiento y puede borrar datos, transmitir virus y mensajes de correo electrónico no deseados a los amigos y contactos, así como espiar actividades para robar información personal e identidad.

Otro de los términos detectados por los expertos es el pharming, que es un ataque cuyo objetivo es redireccionar el tráfico de un sitio web, por ejemplo de un banco, hacia una página clonada y fraudulenta.

Ayala consideró que la mayor herramienta con la que se puede contar es la prevención, porque entre más gente pueda sensibilizarse y concientizar para el uso adecuado de la información y las tecnologías se reducirán en mayor medida los crímenes cibernéticos.

Por ello, informó, este año se lanzó la campaña “México Ciberseguridad 2017”. De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, el país carece de políticas públicas en materia de prevención y persecución de delitos cibernéticos, los cuales en 2013 dejaron ganancias al crimen organizado por 3 mil millones de dólares.

Parte de la nueva estrategia, dijo el funcionario, es el modelo homologado de policías cibernéticas para implementarlo en las 32 entidades y contar con una herramienta jurídica que permita el intercambio de información.