14 de octubre de 2014 / 12:30 p.m.

Ciudad de México.- La Secretaría de la Defensa Nacional eligió al general de Brigada Diplomado de Estado Mayor, José Ricardo Bárcena Rosiles, como nuevo comandante de la 22 Zona Militar en el Estado de México, regimiento al que pertenecen los soldados acusados de dar muerte a 22 delincuentes en el municipio de Tlatlaya.

La institución castrense no ofreció detalles del cambio y sólo informó que Rosiles sustituirá al general de Brigada, José Luis Sánchez León, quien hasta hace una semana estaba el mando de la 22 Zona Militar y su nombre aparecía en el portal de transparencia de la Sedena.

Bárcenas Rosiles venía ocupando el puesto de subjefe Administrativo y Logístico del Estado Mayor de la Sedena y forma parte del grupo de mandos castrenses más cercanos al titular la institución, Salvador Cienfuegos Zepeda.

A la 22 Zona Militar pertenece el 102 Batallón de Infantería, cuyo personal militar se vio involucrado el 30 de junio del presente año en un enfrentamiento contra un grupo de delincuentes en el poblado de San Pedro El Limón, municipio de Tlatlaya; los soldados se encontraban bajo el mando del teniente Ezequiel Rodríguez Martínez.

La Procuraduría General de la República decidió consignar por el delito de homicidio calificado a tres de los ocho militares que se enfrentaron contra los delincuentes.

El pasado 30 de septiembre, el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y el procurador de Justicia Militar, Jesús Gabriel López Benítez, dieron a conocer que tras la confrontación que duró entre ocho y diez minutos, tres soldados del batallón 102 ingresaron a la bodega donde se encontraban los delincuentes (que ya se habían rendido), y "realizaron una secuencia nueva de disparos que no tienen justificación alguna".

Murillo Karam dijo que la investigación contra el personal castrense se inició a partir de las inconsistencias que detectó la Secretaría de la Defensa Nacional en la aplicación de protocolos de actuación.

Indicó que después de una serie de pruebas periciales, diligencias e interrogatorios que practicó el agente del Ministerio Público Federal, se comprobó que sí hubo un enfrentamiento como refirieron los soldados por un lapso de entre ocho y diez minutos.

"Sin embargo, al cesar los disparos, ingresaron a la bodega tres de los elementos militares, uno se quedó afuera porque estaba herido, el teniente porque lo estaba asistiendo, el chofer, porque él lo era, y los otros tres entraron y realizaron una secuencia nueva de disparos que no tiene justificación alguna", apuntó.

FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/RUBÉN MOSSO