30 de septiembre de 2014 / 11:34 a.m.

Guerrero.- La violencia continúa en Guerrero. En Acapulco, cinco jóvenes fueron asesinados con armas de grueso calibre por un comando, mientras otro grupo de hombres armados impidió que autoridades ministeriales levantaran tres cadáveres.

Los hechos ocurrieron en la zona poniente del puerto a las 16:30 horas, cuando hombres armados ingresaron por el andador Oyameles y la calle Ahuehuetes, colonia Jardín Mangos, y dispararon contra cinco hombres que se encontraban en ese lugar.

En los últimos siete días hubo hechos de violencia en tres de las siete regiones de la entidad, lo que ha dejado 17 personas muertas, incluido Braulio Zaragoza Maganda, secretario general del PAN en Guerrero.

El pasado jueves 25 de septiembre fueron hallados cinco cadáveres en Arcelia, una comunidad cercana al Estado de México.

De acuerdo con autoridades guerrerenses, las víctimas tenían entre 20 y 29 años, y fueron encontradas con impactos de bala y huellas de tortura.

La madrugada de ese mismo día, pero en el puerto turístico de Zihuatanejo, un grupo armado atacó a dos personas de 21 y 23 años. Los agresores dejaron sobre los cadáveres mensajes que aludían a cárteles del narcotráfico.

En tanto, el viernes 27 la Procuraduría General de Justicia de Guerrero reportó tres ataques más que dejaron seis muertos. En los hechos estuvieron involucrados policías de Iguala (actualmente detenidos) y civiles armados.

Entre las víctimas hubo tres estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, un futbolista de Tercera División (de 15 años), el chofer del autobús en que viajaba ese equipo y una ama de casa.

También se reportaron 17 heridos, entre ellos el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, Alfredo Ramírez García, quien recibió impactos en brazos y piernas.

Los alumnos de la Normal de Ayotzinapa estaban en la cabecera de Iguala, debido a que reunían dinero para financiar la marcha del 2 de Octubre. Hasta ahora hay 57 normalistas sin localizar.

En tanto, el pasado domingo 28 fue asesinado el secretario general del PAN, Braulio Zaragoza Maganda. Los hechos ocurrieron en el restaurante del hotel El Mirador, en Acapulco.

El procurador de Justicia de Guerrero, Iñaky Blanco Cabrera, confirmó ayer que en este asesinato participó un solo tirador.

"Le dispararon en tres ocasiones con una pistola calibre 22, poco usual en Guerrero", indicó en conferencia de prensa.

En tanto, en la agresión de este lunes en Guerrero, en la que hubo cinco muertos, autoridades ministeriales informaron que los cuerpos quedaron en la acera con diversos impactos de arma de fuego en cuerpo y cabeza.

Cuando personal de la Procuraduría General de Justicia y del Servicio Médico Forense quisieron llevarse los cadáveres, familiares y hombres armados impidieron que se llevaran tres.

Al sitio de la agresión llegaron poco después efectivos del Ejército mexicano, mientras que la zona fue acordonada por personal de la fuerza estatal de seguridad.

En el andador quedaron sillas, vasos y garrafas. Hasta el cierre de esta edición se desconocía el móvil de los asesinatos y la identidad de los responsables del múltiple crimen.

Exigen investigación

La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados condenó la violencia en Guerrero y exigió una investigación a fondo y castigo para los responsables del asesinato del secretario general del PAN y de seis normalistas.

Los líderes de las fracciones parlamentarias pidieron a la Comisión Nacional de Derechos Humanos enviar visitadores para dar certeza a las investigaciones y esclarecer la responsabilidad de policías de Iguala y del alcalde perredista José Luis Abarca.

"Que se hagan las investigaciones, que se aclare quiénes son autores materiales e intelectuales; al mismo tiempo solicitamos que se haga todo lo que se tenga que hacer para la localización de los muchachos desaparecidos o no localizados", puntualizó el perredista Miguel Alonso Raya.

Al término de una reunión de Junta de Coordinación Política, confirmó que la Cámara de Diputados integrará en la sesión de hoy una comisión especial para dar seguimiento al caso Tlatlaya, en el Estado de México, donde supuestamente un grupo de militares ejecutó a 22 presuntos criminales.

Por separado, el vicecoordinador panista Marcelo Torres condenó el asesinato de su correligionario en Guerrero y advirtió que esos hechos demuestran que “el país se le está cayendo en pedazos al gobierno federal.

"Manifestamos nuestro repudio, nuestro más sentido rechazo y pésame respecto de los hechos que sucedieron este fin de semana en Acapulco, donde uno de nuestros compañeros, Braulio Zaragoza, perdió la vida de manera lamentable y cruel", señaló.

Sostuvo que no es un caso aislado, puesto que el fin de semana sucedieron otros hechos en ese estado, como la desaparición de 57 estudiantes de Iguala tras un enfrentamiento con policías municipales y sicarios.

FOTO: Especial

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