1 de octubre de 2014 / 12:56 a.m.

 

México, D.F.-  El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, anunció que tres de los ocho militares que participaron en el enfrentamiento contra 22 integrantes de la delincuencia organizada en Tlatlaya, Estado de México, serán consignados por homicidio, debido a que "realizaron una secuencia de disparos que no tenían justificación alguna".

En conferencia de prensa, dijo que la confrontación contra los delincuentes duró de ocho a diez minutos, y al terminar los disparos tres soldados ingresaron a la bodega, y "realizaron una secuencia nueva de disparos que no tienen justificación alguna".

Ante esa situación, comentó que la PGR decidió culminar la averiguación previa con una acusación de homicidio contra los tres que dispararon según las pruebas periciales, independientemente de que la Secretaría de la Defensa Nacional está siguiéndoles procesos militares por desacato, fallas a la Ley Militar, de disciplina y desobediencia.

Como resultado de las investigaciones realizadas por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Procuraduría General de la República se concluyó que "hubo exceso de la fuerza y la tipificación del delito de homicidio", mencionó Murillo Karam.

La acusación, indicó Murillo Karam, se presentará mañana para que un juez federal les otorgue la orden de aprehensión y a los otros por las razones que pudieran aparecer tanto en el Código de Justicia Militar y Código Penal Federal, en razón de su actividad.

Los ocho participantes están detenidos en las instalaciones militares correspondientes.

Agregó que el teniente del grupo, el chofer y un militar herido no tuvieron participación en los disparos en la bodega y dijo que los soldados no grabaron el enfrentamiento y mucho menos se puede afirmar que hayan sido ejecutados los 22 civiles.

El 30 de junio, 22 civiles murieron en una bodega ubicada en Tlatlaya, en el Estado de México. La Sedena indicó ese día en un comunicado que se trató de un enfrentamiento entre militares con personas armadas que los agredieron, además de que lograron rescatar a tres mujeres que estaban secuestradas.

Sin embargo, una testigo presencial refutó la versión del Ejército y aseguró a la agencia Associated Press y a la revista Esquire, edición mexicana, que los militares dispararon a los presuntos delincuentes cuando éstos ya se habían rendido.

El 25 de septiembre, ocho militares que participaron en el operativo fueron detenidos por la Procuraduría General de Justicia Militar.

Los militares están acusados de infracciones a la disciplina militar, y uno de ellos, con cargo de teniente, también enfrenta el cargo de desobediencia e infracción de deberes.

Los ocho elementos se encuentran en la prisión del Campo Militar Número Uno y están a disposición del Juzgado Sexto Militar.

FOTO: Especial

CON INFORMACIÓN DE RUBÉN MOSSO