13 de octubre de 2014 / 03:53 p.m.

México.- "En mi época, era muy difícil conseguir novia", confiesa Eduardo Pérez, hijo de un ingeniero petrolero de Pemex, cuya familia se mudó de la Ciudad de México a Villahermosa en los años 70.  En los inicios del auge petrolero en Tabasco, las ricas familias tabasqueñas menospreciaban a los recién llegados empleados de Pemex, quienes carecían de fincas ganaderas y de apellidos reconocidos. En su mayoría, los empleados de la paraestatal rentaban o compraban grandes casas a las afueras de Villahermosa."Y ahora todas quieren casarse con un petrolero", bromea Pérez, quien trabaja para el gobierno estatal.Al igual que las mujeres en Tabasco, el gobernador estatal Arturo Núñez habla de "una nueva relación con Pemex" y el estado comienza a trabajar en la atracción de los nuevos inversionistas y proveedores que llegarán al estado a través de la reforma energética. "Ya no queremos proveedores para Pemex que lleguen en el vuelo de la mañana y se vayan en el de la noche; queremos proveedores tabasqueños, que operen aquí, generen empleos aquí y paguen impuestos aquí", dijo Núñez durante la firma de un convenio para desarrollar proveedores locales con el director general de Pemex, Emilio Lozoya, en octubre del año pasado.Actualmente, 15 de los 17 municipios de Tabasco son productores de petróleo y gas, pero durante décadas, sushabitantes han visto cómo "Pemex llega, hace pozos, los trabaja, contamina y genera derrames", dice Herminio Silván, subsecretario estatal de Desarrollo Industrial y Comercio.El funcionario se muestra optimista ante los cambios que generará la reforma energética en Tabasco, el segundo mayor productor de hidrocarburos en el país. "Pemex ya no va a ser el patrón para cumplirle los caprichos", dice.En su opinión, los gobiernos estatales y locales tendrán una mayor injerencia para regular las actividades del sector energético. "Será diferente porque las empresas tendrán que ajustarse a marco normativo federal y estatal, por lo tanto, el estado tiene capacidad de negociar con empresas".Actualmente, el gobierno estatal planea inversiones y estrategias para atraer inversiones y generar una mayor derrama económica del sector que genera 65% del PIB estatal y que está relacionado con 80% de la actividad económica. Tan solo Pemex genera una derrama de entre 55 y 60 mil millones de pesos anuales, según cálculos de SDET.  "Dependemos del sector petrolero, lo tenemos que cuidar y mantener una relación cordial", dijo Silván.FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/TANIA LARA