23 de julio de 2014 / 01:49 a.m.

México.- La "guerra de los circos" en México está subiendo de tono debido a que un movimiento para prohibir los animales en estos espectáculos se ha topado con la creciente indignación de sus trabajadores.

Ha habido mensajes publicados en redes sociales en las que exhortan a las personas a atacar a los circos, afirmó Armando Cedeño, presidente de la asociación de dueños de circos del país, en una manifestación organizada el martes por actores circenses.

"Tenemos en Facebook muchas amenazas de ambientalistas que dicen que van a quemar los circos, entonces es muy preocupante", dijo Cedeño mientras supervisaba una protesta organizada en la plaza principal de la Ciudad de México, donde los cirqueros montaron un espectáculo gratuito con caballos y perros, los únicos animales que podrán utilizar de conformidad con la nueva ley que prohíbe actos con leones, tigres, elefantes y otros animales "salvajes".

Gilberto Gutiérrez, legislador estatal de Aguascalientes y miembro del Partido Verde, aseveró que la violencia es por parte de los cirqueros. Dijo que guardias de seguridad lo golpearon a él y a otros activistas de los derechos de los animales en junio frente a un circo instalado en su estado.

"Me quebraron dos dientes... de un golpe directo", dijo Gutiérrez. "Fue una agresión por parte de los cirqueros, de los guardias de seguridad que traía el circo".

El circo aseveró que los activistas bloquearon el acceso a su carpa en Aguascalientes, donde sigue siendo legal usar animales exóticos en espectáculos. Primero hubo insultos, y de ahí pasaron a las manos, señalaron funcionarios circenses.

Gutiérrez reconoció que los manifestantes estaban instalados en una estrecha acera cerca de la entrada, pero que a nadie se le impidió el ingreso. Al menos dos elementos de seguridad fueron detenidos por ese incidente.

Ha habido acusaciones mutuas de actos ilegales, como la liberación de una jirafa en un suburbio de la ciudad norteña de Monterrey. Videos publicados en internet mostraban a conductores maniobrando para esquivar a la jirafa que galopaba en las cercanías del recinto. El circo Barley acusó a activistas de abrir el corral para que el animal pudiera escapar.

Isaac Vertiz, portavoz del circo, dijo que "la jirafa siempre está afuera en las mañanas y el cuidador ingresó al circo momentáneamente para sacar el alimento. En el transcurso de cinco minutos, cuando mucho, alguien fue y abrió el corral y la dejó en libertad".

Vertiz dijo que además alguien hizo pintas en los vehículos del circo y que trataron de meterse en ellos. Agregó que sospechaba de los activistas pro derechos de los animales, pero reconoció que no tiene pruebas.

Gutiérrez negó que los activistas hayan violado la ley.

Los activistas alegan que luchan contra la clase de abusos que salieron a relucir en marzo, cuando autoridades ambientales inspeccionaron un pequeño circo del estado de Yucatán y confiscaron un oso negro que había sido mutilado de la mandíbula, al parecer para evitar que mordiera.

Por el otro lado, la gente de circo dice que su actividad es estrechamente regulada e inspeccionada, y que la ley aprobada en junio en la Ciudad de México los estigmatiza.

La capital nacional y seis de los 32 estados de México tienen leyes que prohíben animales en circos. La prohibición no incluye espectáculos con delfines, ni corridas de toros, ni el uso de animales en las tradicionales charrerías.

FOTO: Especial

AP