19 de enero de 2015 / 03:20 p.m.

Michoacán.- En 2013 Los caballeros templarios pretendían cobrarle un peso por cada taco de birria que vendieran en el centro de Tepalcatepec. No llegó el día del primer pago cuando ese municipio de la tierra caliente tomó las armas contra el grupo criminal. Juana Reyes no dudó en sumarse al grupo de autodefensa que desterró a los delincuentes, que no solo cobraban derecho de piso, también extorsionaban, violaban y mataban con absoluta impunidad.

Dos años después, Juana Reyes no solo dejó las autodefensas, también la Fuerza Rural a la que se inscribió, pero desistió casi de inmediato para dedicarse a una cooperativa de producción de queso. Al mismo tiempo integró el Consejo de Tepalcatepec, formado por 50 personas que deciden sobre su municipio.

Conocida como la comandanta Juanita, asegura que aunque hay fotografías en las que aparece con el uniforme de la Fuerza Rural, su registro fue un error. "Hicimos los primeros trámites, pero nunca estuve dada de alta. No estoy registrada, nomás la pura foto", dijo.

Asegura que a diferencia de otras zonas de la Tierra Caliente, donde aún hay conflictos, Tepalcatepec es un ejemplo de que sí se puede desterrar a los templarios que por más de 12 años amenazaron a su comunidad.

Aquí nos levantamos en armas, pero sí hubo beneficios, aquí la gente va a trabajar y ya no hay cobro de piso, ya reciben su pago justo. Pensarlo antes, todavía hace un año, ni lo soñábamos".

Recuerda que el primer año, ya con los ciudadanos levantados en armas, "fue de terror", porque se defendían solos, pero para 2014, cuando el gobierno federal implementó el Plan Michoacán, lo complicado fue entender que "no podíamos ser ilegales y andar con armas, lograr acuerdos con el gobierno, porque había quienes no querían pactar con el gobierno, pero por eso en otros municipios están como están".

Es así como explica la razón de los conflictos en La Ruana, Apatzingán o La Mira en Lázaro Cárdenas. "Los líderes deben saber manejar a la gente, pero para beneficio propio, no para beneficios personales. Cada pueblo debe decidir, no los líderes de otros lugares. Nosotros no podemos ir a Apatzingán a decidir. Hay intereses diferentes y no van a poder ponerse de acuerdo".

Pese a las 11 muertes en La Ruana y los líderes, Hipólito Mora y Luis Antonio Torres, El Americano, en la cárcel, además del grupo de Los Viagra queriendo tomar control de Apatzingán, Reyes confía en que Tierra Caliente puede recuperar la tranquilidad.

FOTO: EspecialMILENIO DIGITAL/LILIANA PADILLA