JORGE MARTÍNEZ
8 de septiembre de 2015 / 11:37 a.m.

Guadalajara.- Tres hombres que asaltaron una sucursal bancaria ubicada en el centro de Tonalá se enfrentaron a balazos con policías municipales luego de mantener como rehenes a cerca de 30 clientes y a una niña de tres años.

El hecho que se registró la tarde de ayer terminó con un ladrón muerto, sus cómplices fueron detenidos, el monto de lo robado fue recuperado y no hubo civiles heridos.

La historia, que parece de un guion de película, se registró a las 15:00 horas en un banco que se localiza en la calle Francisco I. Madero, entre Zaragoza y 16 de Septiembre, a unas cuadras de la Presidencia Municipal.

Al sitio llegaron tres civiles armados, quienes irrumpieron en la institución crediticia y amenazaron a los clientes, así como empleados que en ese momento se encontraban en el lugar para después apoderarse de casi 80 mil pesos.

Antes de que los presuntos delincuentes huyeran, una de las empleadas logró activar la alarma, hecho que movilizó a los policías tonaltecas, quienes al llegar observaron a los ladrones cuando huían.

De acuerdo con las autoridades, uno de los sospechosos cargaba entre sus brazos a una niña de tres años, a quien le apuntaba con una pistola a la cabeza y que previamente la había arrebatado de los brazos de su padre.

Los uniformados intentaron dialogar con los presuntos asaltantes, los cuales se negaban a entregar a la menor, pero uno de los oficiales aprovechó un descuido del hombre que cargaba a la niña para hacer lo propio.

"Afortunadamente la niña logró ser rescatada por uno de nuestros compañeros. Quiero informar que estas personas previamente habían mantenido como rehenes a los clientes pero dentro de la sucursal y al sentirse acorralados decidieron tomar a la niña como rehén", detalló Israel García, supervisor general de la policía de Tonalá.

Inmediatamente después, los sospechosos comenzaron a disparar contra los policías los cuales lograron repeler la agresión, acertando un tiro en la cabeza de uno de los supuestos delincuentes, mientras que los otros dos fueron detenidos.

La persona que resultó lesionada fue llevada a la Cruz Verde del municipio en donde murió a las 17:00 horas.

De acuerdo con las autoridades, uno de los asaltantes se llama Ezequiel Rabel Sotelo, de 27 años, apodado “El Bebé”, quien dijo trabajar como pepenador en el tiradero de Matatlán; su cómplice se identificó como Fernando Rubén, de 17 años, avecindado en la colonia Altamira, mientras que la persona que murió sólo se sabe que le decían “El Memin Pinguín”, quien al parecer también era menor de edad.

Tras la detención se logró recuperar el botín, tres armas de fuego, a una de las cuales se le encontró cabello de la menor que fue arrebatada y una motocicleta propiedad de uno de los sospechosos.

Al ser interrogado, Fernando Rubén aceptó su participación en el asalto y aseguró que esta no es la primera vez que comete un robo, en cambio, Rabel Sotelo dijo que nunca antes había participado en algún ilícito.