4 de marzo de 2015 / 03:21 a.m.

Caracas.- Los ciudadanos estadounidenses que deseen ingresar a Venezuela a partir del martes deberán solicitar un visado de turistas, según una resolución del Gobierno socialista en represalia a sanciones de Washington contra sus funcionarios.

En una escalada de las tensiones entre los rivales ideológicos, Venezuela dio 15 días a la embajada de Estados Unidos en Caracas para que reduzca su personal diplomático a 17 que, según el Gobierno socialista, es el mismo número de funcionarios de la misión venezolana en Washington.

Maduro ya había dicho que, como medida de reciprocidad, su país exigirá visa a los estadounidenses, y que los funcionarios que permanezcan en el país sudamericano deberán informar a las autoridades de todas sus reuniones.

Con la resolución que se publicó el martes en la Gaceta Oficial se excluye a Estados Unidos de una lista de 65 países "beneficiados de supresión de visas no migrantes (turistas) en pasaportes ordinarios".

En América Latina, países como Bolivia, Brasil y Paraguay exigen visa de reciprocidad a los ciudadanos estadounidenses.

El martes, Estados Unidos dijo que responderá a través de canales diplomáticos a la demanda de Venezuela de reducir la cantidad de personal en su embajada de Caracas.

"Vamos a responder al Gobierno de Venezuela a través de los canales diplomáticos después de la debida consideración de su solicitud", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, poniendo en tela de juicio la afirmación de Maduro de que hay 17 empleados venezolanos en la embajada en Washington.

En otra resolución, Venezuela prohibió permanentemente la entrada a un grupo de estadounidenses por considerar que "han cometido actos terroristas y graves violaciones a los derechos humanos".

Entre ellos destacan el ex presidente George W. Bush, el senador republicano Marco Rubio, la congresista Ileana Ros-Lehtinen y el ex vicepresidente Dick Cheney, entre otros.

A fines del año pasado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó una ley que permite imponer sanciones a funcionarios venezolanos acusados de haber violado los derechos de manifestantes involucrados en una ola de protestas que sacudió al país sudamericano en 2014.

Entre las sanciones se incluye la prohibición de entrada a Estados Unidos de algunos venezolanos.

FOTO Y TEXTO: REUTERS