CyNTHIA VALDEZ | MILENIO
10 de septiembre de 2015 / 08:29 p.m.

Sinaloa.- Cuando Eva Ayón pasó su equipaje a través del aparato de rayos X de la Sala "P", de llegadas internacionales de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el agente notó algo raro en una de sus tres maletas. Le pidió a la joven pasar al semáforo fiscal en el que brilló un verde parpadeante. Le encontraron tres kilos de cocaína en una maleta.

Esta es la historia de cómo la joven sinaloense de 26 años terminó presa, por una supuesta siembra de droga en su maleta a su regreso de Brasil.

Ella estudió en la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas. Se graduó en 2012 con diplomas y buenas calificaciones. Los hermanos de Eva premiaron sus esfuerzos y le regalaron un viaje de una semana a Brasil.

El sábado 14 de marzo de 2015, Eva Ayón salió de Culiacán en un vuelo nocturno. Llegó a las 9 de la noche a la Ciudad de México, y de ahí tomó otro avión de conexión directo a Brasil.

La mañana del 15, en Sao Paulo, comenzó sus vacaciones. Del aeropuerto tomó un transporte para buscar un hotel y decidió hospedarse en el Hotel Villa.

Cuatro días después volvió al aeropuerto de Sao Paulo para regresar a México. Eva documentó tres maletas y pasó el filtro con su pase de abordar en el vuelo de Aeroméxico.

Nada raro pasó al entrar al avión. Las autoridades aduanales de Brasil no reportaron ninguna novedad.

Ocho horas más tarde –tiempo aproximado del viaje–, el vuelo número 015 estaba aterrizando en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Según el parte informativo 011/2015/T2, suscrito por la jefa de Sala de la Aduana, eran las 06:30 horas del viernes 20 de marzo cuando Eva Ayón pasó por la 'Sala P' de llegadas internacionales.

La joven colocó su equipaje en el aparato de rayos X operado por el verificador. Al observar en la pantalla, consta en el documento, notó algo raro en una de las maletas.

Por tal motivo, le pidieron a la joven que presentara su declaración aduanal para conocer los datos de su equipaje. Las tres piezas que había documentado a la salida de Sao Paulo eran dos bolsas de mano, una rosa y otra negra, y una maleta de materia textil de la marca Unycow.

El personal de Aduana le pidió que presionara el botón del semáforo fiscal. Luz verde. La jefa de Sala llegó y ordenó que el equipaje de Eva fuera sometido a revisión minuciosa.

Eva sacó su pasaporte el cual apenas el 2 de marzo había sido expedido por la Secretaría de Relaciones Exteriores. El personal de Aduana revisó el equipaje de la joven y en los bolsos de mano encontraron objetos personales, documentos, ropa y una computadora portátil.

En la maleta grande hallaron más ropa, documentos y alcanzaron a notar que traía un doble fondo en la división. Al abrirlo descubrieron algo que Eva dijo desconocer: tres paquetes finamente confeccionados con hule espuma y envueltos en cinta canela, cuyo contenido era un polvo blanco.

Los revisores sacaron un aparatito de infrarrojo llamado Phaizar, que pusieron a analizar ese polvo blanco. Cocaína. Enseguida le aplicaron el reactivo Reagen 904 For Cocaine Salts. La sustancia se tornó azulosa, indicativo de que sin lugar a dudas era cocaína. Una báscula electrónica les indicó que en total eran tres kilogramos de la más pura.

El viaje de Eva a Culiacán, que saldría en un par de horas más, se canceló...

El Ministerio Público federal que la entrevistó la acusó de traficar droga, pero ella argumentó que nunca puso esos paquetes en su equipaje.

Tras su detención, fue puesta a disposición del Juez Sexto de Procesos Penales Federales, enviándola al penal federal de El Rincón Nayarit, en donde se encuentra presa desde entonces.

Confirma Tribunal: no hay pruebas

El pasado 31 de agosto, el Cuarto Tribunal Unitario con sede en el Distrito Federal resolvió otorgar un amparo debido a que las pruebas que aportó la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada no eran suficientes para fincarle el delito contra la salud, y ordenó al Primer Tribunal Unitario y al Juez Sexto de Distrito de Procesos Penales Federales dejar sin efecto el auto de formal prisión del 22 de junio.

Después de este amparo, lo único que la familia espera es que se haga justicia y Eva quede por fin libre.

En entrevista para MILENIO Televisión, Guadalupe Ayón, hermana de Eva, dijo que su familiar ya está mejor de ánimo, pero aun así "es difícil estar ahí. Es un infierno que nosotros no podemos imaginar".

Explicó que a partir de que hicieron público el caso, autoridades de Sinaloa se han reunido con su mamá para ver en qué pueden ayudar en el caso. Afirmaron que son de bajos recursos y no pueden visitar constantemente a su hermana ni tienen un abogado, sólo un familiar que los asesora.