MILENIO DIGITAL
14 de julio de 2017 / 08:25 a.m.

CHIHUAHUA.- Esta semana dos familias más se van de Las Varas, poblado perteneciente al municipio chihuahuense de Madera, enclavado en la Sierra Madre Occidental. Este lugar ha sido en las últimas semanas escenario de un conflicto entre criminales de los cárteles de La Línea y de Sinaloa. Ya ha huido la mitad de la población: solo quedan 500 de más de mil personas que había.

Por eso los Salazar y los Mendoza se van de su casa: la violencia de las zonas urbanas ya se les incrustó aquí, en las áreas rurales, estas que están alejadas de las autoridades, aisladas, a la merced de delincuentes que imponen su ley a punta de balazos.

El fiscal general del estado, César Augusto Peniche, lo explica así: en la entidad se viven dos tipos de enfrentamientos entre organizaciones criminales: en las grandes urbes, como Ciudad Juárez y Chihuahua, se da por la venta de estupefacientes; y en los poblados, por las rutas de trasiego y las zonas de siembra de droga.

La ubicación geográfica de Madera, pegado a Sonora, lo hace atractivo tanto para los miembros de La Línea como para los de Sinaloa: es punto estratégico para cruzar grandes cargamentos de droga por el desierto de Arizona. Además, la Sierra facilita y hasta camufla la siembra de amapola. Dos negocios en uno. Eso es lo que disputan.

El pasado 9 de mayo trabajadores de la presidencia municipal preparaban los festejos del Día de la Madre, pero fueron cancelados por un choque entre bandas criminales.

“De repente se empezaron a escuchar los motores de los carros y se empezaron a dar entre ellos… Nos tuvimos que meter a las casas. Ese día dicen que hubo como 20 muertos”, narra un poblador.

Después de ese combate se han registrado cuatro enfrentamientos más. El más brutal ocurrió hace dos semanas, el sábado 2 de julio:

“Eran como las 5 de la mañana y los plomazos se oían allá arriba en el panteón. Duró varias horas, como cinco. De ahí bajaron a la seccional (el edificio de la presidencia municipal) y arrasaron con la comandancia de policía, mataron a los dos policías, y, bueno, puedes ver la camioneta cómo quedó toda quemada”, relata otro poblador. La gente se anima a salir solo cuando soldados llegan para vigilar la zona. Si no, estos días han preferido permanecer prácticamente encerrados.


pjt