MARCELA PERALES @marce_reportera
8 de marzo de 2017 / 08:23 a.m.

MONTERREY.- Si bien la prostitución en mayores de edad no es un delito como tal, si se convierte en un problema de salud cuando se ejerce sin algún registro de sanidad, y en el Estado, miles de trabajadores sexuales resisten a acudir a la Secretaría de Salud y argumentan dos motivos: El abuso y acoso de autoridades.

“Alfredo” señala que frecuentemente son acosados por la policía, cuyos elementos llagan a su lugar de trabajo para cobrarles por trabajar.

“El hecho de que tu estés en un circuito que le llamamos nosotros, de trabajo sexual, el hecho de que tu traigas un condón, ya para ellos es una evidencia de que te estás prostituyendo, no lo ven como una cuestión de prevención, de salud. ¿Qué hacen? Te levantan, te extorsionan y lo que hacen es estar viendo cada ciertos días a que le des el moche”

Abel Quiroga, representante de Acodemis A.C. señala que muchos sexo servidores se niegan a acudir ante la autoridad estatal porque a pesar de que el registro debe ser confidencial, la identidad suele ser filtrada y es la manera en como son detectados para después ser hostigados por fuerzas municipales o estatales.

“Estás tú registrado en esta lista y te voy a perseguir en donde estas trabajando, eso ya es una violación a las garantías individuales”.

En parte es la ignorancia, la falta de oportunidades, la pobreza de sus ciudades origen, pero en Nuevo León, el acoso de autoridades es el principal motivo por el cual un trabajador sexual se niega a llevar un control de salud, porque eso incluye proporcionar sus datos y su zona de trabajo, que según, deben ser confidenciales.

Abel Quiroga, Representante de la Asociación Colectiva por los Derechos Humanos ha luchado contra este estigma. Señala, que además, el sexoservidor también se enfrenta a la burocracia y discriminación del sector público.

"Alfredo" asegura que el cobro de los policías para dejarlos trabajar va desde los 200 pesos y en un documento de transparencia solicitado por Acodemis y mostrado a Teleadiario, se informa que la Secretaría de Salud recaudó en el 2016 un total de 286 mil 600 pesos por la aplicación de pruebas para el VIH y 143 mil 300 por las de sífilis.

Una meta que tienen tanto sexoservidores como asociaciones a favor de este trabajo, es que la prostitución se formalice y así se tenga acceso a los derechos de salud, cuestión que nunca ha sucedido en el Estado y que parece, está lejos de suceder.