MARCELA PERALES @marce_reportera
1 de junio de 2016 / 09:05 a.m.

Monterrey.- El comercio informal no solo impacta directamente a la economía de los negocios formalmente establecidos, sino también afecta a automovilistas y peatones, un problema cuyo escenario es en el primer cuadro de la ciudad.

El equipo de Telediario recorrió en vehículo los alrededores de Colegio Civil. Primero cuando todavía no se instalaban la totalidad de puesteros sobre la banqueta.

A las ocho de la mañana con 57 minutos iniciamos nuestro recorrido sobre la calle 5 de Mayo, en la zona de Colegio Civil, donde todavía la vialidad, como observamos está despejada.

Tomamos la avenida Juárez y nos incorporamos por 15 de Mayo, es decir, solo dimos la vuelta a la manzana y seguimos observando una vialidad despejada.

A las nueve de la mañana con dos minutos llegamos al mismo punto de inicio, es decir tardamos seis minutos en dar la vuelta a la manzana, sin tráfico.

El ejercicio se replicó después de las dos de la tarde, dimos la misma vuelta. En este horario el tiempo se incrementó al doble porque el comercio ya obstruía la vialidad.

Ricardo Marcos, director general de Hemsa, tienda que se ubica en este punto, señaló que por esta situación se presenta tráfico lento, además de banquetas y vialidades destrozadas.

"Hay un tema muy serio en el que no hay control, cada vez hay más comercio informal, cada vez hay más caos vial, no se respetan los estacionamientos, los parquímetros, las calles están sumamente dañadas y no las reparan", dijo el directivo.

Los automovilistas aseguran que tienen que circular por esta calle señalan que tardan al menos 15 minutos en pasar.

"Pues los puesteros que ya están en las calles, si nos afecta, si se reduce la calle, bastante", dijo un conductor.

"Deberían de quitarlos porque la verdad veo que hay mucha gente cruzando en la calle, aparte se pierde mucho tiempo, claro que si", consideró otro de los automovilistas.

La misma situación se observa en calles y avenidas como Juárez, Cuauhtémoc, Ruperto Martínez, por mencionar algunas de las recorridas.

A esto se le suma el riesgo de accidentes.

"Cada vez invaden más las zonas peatonales, las quejas que recibimos de nuestros clientes es que ya no caminan por las banquetas, caminan por la calle, y al caminar por la calle corren el riesgo de que un carro o un camión los atropelle", dijo Ricardo Marcos.

"Es muy complicado porque están tapadas, están obstruyendo las calles y muchas veces tienes que caminar, cruzarte por la calle y corres el riesgo de que ocurra un accidente", dijo un joven.

"Si, es más complicado bajarse de la banqueta y volverse a subir", manifiesta una mujer de la tercera edad.

Solo en esta zona se sitúan de 450 a 500 puesteros que operan ante los ojos de las autoridad, por eso, para el comercio formal es difícil creer, que realmente se toman acciones al respecto.

"Policías o gente que este vigilando la zona pues prácticamente no existen, no sé si sea un tema de competencia de Gobierno, que no sean capaces de controlar o regular esto, o sea un tema de corrupción, que no quieren hacerlo", puntualizó Ricardo Marcos.