MARCELA PERALES
26 de abril de 2016 / 09:41 a.m.

Monterrey.- ¿En alguna ocasión te han llegado a tus redes sociales videos o fotografías con contenido sexual de otras personas?

- Sí, inesperadamente sí.

Acudimos a una zona universitaria en donde los estudiantes nos confirmaron que este tipo de contenidos existe en la red, pero también les preguntamos qué sentirían si fueran ellos los protagonistas de estos videos o fotografías y estas fueron sus respuestas:

-Sí me sentiría muy mal. Cerraría mi cuenta y me desaparecería por un tiempo.

-No me gustaría porque la gente pensaría mal.

-Si me sentiría mal porque me afectaría por mi por mi familia porque también afecta a mi familia.

Esto y cosas peores es lo que puede llegar a sentir una persona víctima de sexting, sentimientos que no son tomados en cuenta por aquellos encargados de reproducir, crear o enviar este tipo de contenidos.

El psicólogo Ricardo Durán actualmente atiende este tipo de casos y aclaró que la recuperación no es fácil y muchas veces es nula, por la sociedad a la que se enfrentan.

"Hay gente que se siente muy deprimida y a lo mejor tienen pensamientos de suicidio o de muerte (...) no se dan cuenta de la gravedad del asunto y de la situación", explicó.

Ricardo Durán señala que también se da la afectación colateral, sobre todo con los padres de la víctima, quienes nunca están preparados para una situación del tipo.

"Los papás ciertamente se van a sentir defraudados, van a sentirse traicionados. Se sienten muy devaluados y hay una situación donde se rompe este lazo familiar y fractura mucho la relación".

El especialista dijo que la recuperación no es fácil y muchas veces es nula, por la sociedad a la que se enfrentan.

"Se va dando poco a poco, la gente tiene que aceptar lo que hizo, la familia va a tener que ir perdonando, la familia va perdonando y en algunas ocasiones se tiene que salir, romper con el circulo social, porque lo están hostigando demasiado".

La doctora Myrna García Barrera, catedrática de la UDEM, agregó que "las mujeres seguimos siendo las más vulnerables".

Cabe mencionar que no se trata de culpar a quienes deciden grabarse o dejarse fotografiar, finalmente ejercer la sexualidad de la manera que sea, es un derecho, sin embargo se tendrá que estar consciente de que siempre existirá la posibilidad de que el material llegue a manos equivocadas.

"La cuestión es que si te estás grabando vas a tener que reconocer que hay una posibilidad de que alguien más lo vea", advirtió el especialista.