AP
31 de agosto de 2015 / 11:14 a.m.

EU.- Un diminuto marcapasos inalámbrico podría ofrecer a algunos pacientes de fallas cardíacas una alternativa no quirúrgica a los artefactos tradicionales, según un nuevo estudio, pero algunos médicos consideran que puede presentar algunos riesgos y advierten a los pacientes que no se precipiten a emplear la nueva tecnología.

Al contrario que los marcapasos tradicionales que requieren un generador y cables implantados quirúrgicamente, el nuevo marcapasos es un tubo diminuto inalámbrico que puede unirse al costado derecho del corazón por medio de un catéter insertado por la pierna.

En la nueva investigación, médicos de Australia, Canadá y Estados Unidos implantaron el minimarcapasos a más de 500 pacientes. Después de seis meses, casi el 7 por ciento de ellos reportaron efectos secundarios, incluso orificios en el corazón causados por el artefacto. En comparación, un 10 por ciento de los pacientes que reciben los marcapasos regulares padecen complicaciones.

El estudio fue publicado en línea el domingo por la revista New England Journal of Medicine y es presentado en una reunión de la European Society of Cardiology en Londres. La investigación fue financiada por el fabricante del marcapasos, St. Jude Medical.
El marcapasos en miniatura ya fue aprobado en Europa y el nuevo estudio probablemente será presentado a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés).

Sin embargo, un estudio sobre el dispositivo en Europa fue interrumpido dos veces el año pasado y en mayo cuando se reportó un número alarmante de complicaciones, incluso un caso en que el dispositivo se desalojó y se atascó en la arteria que conduce a los pulmones. Un marcapasos similar fabricado por Medtronic también ha sido licenciado en Europa.

Mientras la mayoría de los marcapasos tienen cables que los conectan a ambos lados del corazón, el nuevo marcapasos diminuto se asienta en el ventrículo derecho y no coordina los dos hemisferios cardíacos.

Los expertos calculan que el nuevo dispositivo podría resultar hasta para un 30 por ciento de los pacientes. Además carece de algunas funciones de los marcapasos tradicionales, como registrar las irregularidades en el ritmo cardíaco. "No puede controlar a los pacientes, de modo que deben ir al hospital para revisarse", afirmó el doctor Jagmeet Singh, un vocero del American College of Cardiology.