29 de julio de 2014 / 01:04 p.m.

Los Ángeles.- Una adolescente de Texas, Estados Unidos, se alarmó al oler humo que venía de su almohada mientras dormía, por lo que revisó y encontró su teléfono móvil completamente achicharrado.

Ariel Tolfree, de 13 años de edad, había puesto su teléfono inteligente, un Samsung Galaxy S4, debajo de su almohada antes de dormir y, para su sorpresa, la unidad había quedado irreconocible en solo unas cuantas horas.

Su padre Thomas Tolfree dijo que creía que el teléfono se había calentado demasiado, hasta el punto de quemarse, a lo que el portavoz de Samsung confirmó, ya que dentro del manual de instrucciones viene una medida de seguridad que alerta a los dueños de los aparatos a no cubrirlos con telas gruesas que les pueda prohibir contacto con el aire.

Asimismo, el portavoz dijo que la batería del aparato de Ariel no era una original, lo cual pudo haber contribuido al teléfono frito.

El padre insistió que los aparatos deberían de cargar con etiquetas de seguridad, tales "como los cigarrillos".

FOTO: Especial

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