MILENIO DIGITAL
31 de agosto de 2015 / 12:30 p.m.

México.- Seis voluntarios de diversas nacionalidades se aislarán por completo durante un año en una pequeña cúpula en Hawai para reunir información que podría ser valiosa para la NASA a la hora de preparar el envío de astronautas a Marte.

El grupo que vivirá la experiencia de aislamiento más larga realizada hasta ahora en Estados Unidos incluye a un astrobiólogo francés, una física alemana y cuatro estadunidenses: un piloto, un arquitecto, una doctora/periodista y una científica especializada en suelos.

Su espacio de vida para los próximos 12 meses, situado en la costa norte de la isla Mauna Loa, es una cúpula de 11 metros de diámetro y seis metros de altura al cual ingresaron el pasado viernes.

Cada uno de estos tres hombres y tres mujeres dispondrán de una pequeña habitación con un espacio para una litera y un escritorio.

Durante su estadía, alejados del mundo, comerán alimentos liofilizados y sólo saldrán del domo vestidos con un traje espacial, como si vivieran realmente en Marte. Tendrán acceso limitado a internet.

Sheyna Gifford, una de las integrantes del grupo, dice que son "seis personas que quieren cambiar el mundo".

El arquitecto Tristan Bassingthwaighte añade que quiere experimentar cómo mejorar la capacidad humana "de vivir en medioambientes extremos, en la Tierra y en otros mundos", según su perfil de LinkedIn. "Espero aprender muchas cosas", sostuvo.

El francés Cyprien Verseux, de 25 años, prepara por su parte un doctorado para la universidad de Roma. Su terreno de especialización lo llevará a estudiar cómo volver lo más independiente posible de la Tierra un puesto de avanzada en Marte, utilizando organismos vivos para transformar las materias primas encontradas en ese planeta en productos que puedan ser consumidos por seres humanos.

La agencia espacial estadunidense quiere así intentar aprender lo más posible sobre la cohesión y la evolución psicológica de los miembros de este tipo de misiones aisladas, antes de intentar enviar astronautas al planeta rojo, lo que espera hacer en la década de 2030.

Ya se han realizado dos experiencias de aislamiento de cuatro y ocho meses, siendo en esta última en la que estallaron conflictos pero los miembros de la tripulación pudieron solucionar sus problemas.