19 de enero de 2014 / 03:50 p.m.

México.- Las parejas que se hayan marcado el reto de ser padres en 2014 deben tener como primer objetivo bajar de peso y dejar de fumar. Y ello porque la obesidad y el tabaco pueden influir de forma negativa a la hora de concebir un embarazo, en su desarrollo y en la salud del bebé que se está gestando.

Estudios elaborados por el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) constatan los "graves perjuicios" del tabaquismo y la obesidad y su impacto durante el embarazo, ya que la exposición prenatal al tabaco está asociada con una elevada incidencia de malformaciones en el feto, así como hiperactividad y trastornos de comportamiento.

José Bellver, ginecólogo del IVI Valencia, y su colega de Lisboa, Sergio Soares, han mostrado el impacto del tabaco o el sobrepeso en la salud de los descendientes, en un estudio publicado en la revista Expert Review of Obstetrics & Gynecology.

"Ambos son negativos para todo, afectan a nivel sistémico a todos los órganos del cuerpo y el aparato reproductivo no puede escapar", asegura Bellver. Según su estudio, las madres que fuman más de diez cigarros al día durante el embarazo pueden provocar infertilidad en el niño en el futuro, al provocar una reducción de concentración de esperma de entre el 20 y el 40%.

En el caso de que el bebé sea del sexo femenino, el problema que puede ocasionar el consumo de tabaco en su futuro es una reserva limitada de ovocitos y subfecundidad. Aunque el tabaco está contraindicado en cualquier momento de la gestación, el periodo más crítico se concentra durante el segundo y tercer trimestre, momento en el que se produce el desarrollo neuronal del bebé.

Agencias