AP
9 de agosto de 2015 / 10:32 a.m.

Nueva York.-  No tiene electricidad, agua corriente ni baño, pero habrá viajeros lo suficientemente audaces como para hospedarse en esta furgoneta estacionada en el barrio de Queens. El alojamiento incluye una cama de verdad y vista panorámica de Manhattan por 22 dólares por noche a través del sitio Airbnb.

"Si quieres una aventura en Nueva York, es esta. Gran ubicación y gran vista", dijo Rapha Schaele, un estudiante de 23 años, de Freiburg, Alemania, quien recientemente se quedó en la camioneta con dos amigos durante cuatro días.

Los vehículos estacionados constituyen una pequeña fracción de los miles de alojamientos privados que Airbnb ofrece en la ciudad de Nueva York: sólo tres camionetas, un taxi amarillo adaptado y dos campers, pero son una buena opción para aquellos visitantes con espíritu aventurero y muy poco presupuesto necesitados de un lugar para descansar por la noche por mucho menos de los 200 dólares por noche que cobran la mayoría de los hoteles.

"El costo es perfecto", opinó Clemens Spath, de 24 años, uno de los tres alemanes que se quedaron en la camioneta de siete metros cuadrados junto al río.

Admitieron que no todo resultó bien: el ventilador de pilas no fue suficiente para refrescarlos una noche sofocante y los mosquitos entraron por la ventana abierta.

Por ahora, todos los vehículos estacionados en la ciudad de Nueva York listados en Airbnb provienen de un solo administrador: Jonathan Powley, un comediante de 35 años de edad y exconserje de hotel que alquila sus vehículos desde hace seis meses y que hace lo mejor para anticiparse a toda pregunta.

¿Es legal? La policía dice que mientras un vehículo esté estacionado legalmente, no hay ningún problema con dormir en uno en la calle.

¿Es seguro? No ha habido problemas hasta ahora con quienes se quedan en los vehículos de Powley, todos estacionados en Long Island City, un barrio aburguesado de la zona de Queens, donde hay antiguos almacenes industriales junto a torres de condominios recién construidas.

Todos los días, Powley limpia las habitaciones de cuatro ruedas, cambia las sábanas y deja flores para los clientes nuevos. Ha hecho arreglos con varias cafeterías del barrio para que sus huéspedes reciban bocadillos gratis y puedan utilizar los baños. También ofrece instrucciones para ingresar a una piscina pública cercana, donde es posible ducharse, algo que él mismo promueve.

Airbnb
FOTO: AP
Airbnb
FOTO: AP
Airbnb
FOTO: AP
Airbnb
FOTO: AP
Airbnb
FOTO: AP

Powley cuida de los detalles especiales: para una pareja que celebró su 40 aniversario en una de sus camionetas, usó pétalos de rosas para dibujar un corazón en la cama.

Apenas hace unos días, una pareja que vive en Brooklyn pagó 39 dólares por una noche en un taxi minivan de Powley, con ropa de cama amarilla y negra, toallas amarillas y plátanos frescos. La pareja de Atlanta estaba por mudarse y sólo necesitaba un lugar para dormir por una noche.

Su labrador negro parecía feliz acurrucado en el piso del vehículo mientras ellos gozaban de las vista del edificio de Naciones Unidas y el Empire State.

"Es más o menos el mejor lugar para tener unas minivacaciones en casa", dijo Tabitha Akins, una estilista de moda.

Este tipo de ofertas están ganando terreno en otras ciudades. Junto a la Costa da Prata, en Portugal, un camión modificado, con estufa de leña y una mesa de picnic al aire libre, se renta por alrededor de 70 dólares por noche. En Londres, una furgoneta VW con dos camas y una cocina pero sin baño se renta por unos 200 dólares.

Pese a que sus camionetas en Nueva York están reservadas constantemente, Powley dice que por el momento apenas está en el punto de equilibrio entre ingresos y costos, y que aunque espera hacer algo de ganancias al final no hace esto por el dinero. "Me encanta conocer a viajeros de todo el mundo", dice. "Recibí a un pintor español que se había alojado en un hotel en Times Square y que me dijo que le gustaba más mi camioneta".