MILENIO DIGITAL
26 de mayo de 2017 / 11:02 p.m.

ESPECIAL.- Hace unos días conocimos la historia de la niña que fue arrastrada al agua por un león marino en un muelle de Richmond, Canadá.

La niña de seis años sufrió una herida de aproximadamente 10 centímetros y fue llevada a un hospital, donde la trataron con antibióticos.

Sin embargo, días después, el Acuario de Vancouver pidió a la familia a ponerse en contacto para tratar un posible caso de seal finger —que se podría traducir como dedo de foca—, una infección que puede conducir a la amputación o incluso a la muerte.

La bacteria fue descubierta en 1988 tras una epidemia en el Mar Báltico

Danielle Hyson, entrenador profesional de mamíferos marinos, dijo en una entrevista para el medio canadiense CBC News que la infección es causada por la bacteria Mycoplasma phocacerebrale, que habita en la boca de los mamíferos marinos y, dada su especificidad, sólo puede ser tratada por especialistas en el acuario.

Según la Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos, la bacteria fue descubierta en 1988 tras una epidemia en el Mar Báltico.

Poco después del incidente, las autoridades portuarias criticaron a la familia por tener un “comportamiento imprudente” y haber ignorado las señales que advierten a los turistas sobre no alimentar a los animales. Numerosos usuarios de redes sociales también adoptaron esta postura y reprobaron esa práctica con comentarios encarnizados.

No obstante, en una entrevista para el mismo medio, el padre de la niña dijo que su familia ha sido “falsamente acusada de alimentar al animal marino”.

“Mi hija se acercó para tratar de ver a los leones marinos, para tener una mejor vista”, dijo.

La reportera de CBC News, Meera Bains, publicó en Twitter fotos que muestran que lsa autoridades colocaron más anuncios de advertencia tras el incidente.